Un hombre resultó herido y fue detenido por la Policía del Capitolio de EE.UU. tras entrar armado en el Centro de Visitantes del Legislativo, en un suceso que también dejó herida leve a una mujer y sembró el caos en el Congreso.

Las primeras informaciones apuntaron a que un agente policial había resultado herido, sin embargo el jefe de Policía del Capitolio, Matthew Verderosa, lo desmintió más tarde en una rueda de prensa.

Tras escucharse disparos cerca de la zona, las autoridades bloquearon de inmediato las instalaciones del Congreso estadounidense y, por motivos de seguridad, se bloqueó también el acceso de la Casa Blanca.

"A las 02.39 pm (hora local) entró un hombre en el Centro de Visitantes, y durante el registro se detectó que portaba un arma", aseguró Verderosa ante la prensa, quien dijo no saber aún cuántos agentes abrieron fuego contra el sospechoso.

El hombre que portaba el arma fue detenido y trasladado a un hospital de la capital estadounidense, donde está siendo operado de sus heridas, pero Verderosa no pudo aclarar cuál es su estado de salud.

La mujer que resultó también afectada por el intercambio de disparos fue trasladada a un centro médico, pero aparentemente sufrió daños menores.

"Ningún agente ha resultado herido", añadió el jefe de la Policía del Capitolio.

Ante el caos provocado por los disparos, las autoridades pidieron a los ciudadanos que se encontraban en las inmediaciones, así como a los trabajadores del Congreso, que se pusieran a resguardo, al tiempo que cerraron las calles colindantes al tráfico.

"La Policía apareció por todas partes y gritaban '¡Vayan por él, corran por él!'", explicó a la cadena MSNBC Jill Epstein, testigo del suceso.

Aunque la investigación está aún en curso, Verderosa afirmó que los primeros indicios apuntan a que el hombre actuó solo y se trata "simplemente" de un acto criminal, descartando así cualquier vinculación terrorista.

Verderosa no dio la identidad del sospechoso, pero sí indicó que su vehículo fue encontrado en los terrenos del Congreso y que está siendo inspeccionado, y corroboró que los servicios de seguridad del Legislativo sabían de quién se trataba.

Según apuntaron fuentes oficiales a la cadenas ABC, NBC y CNN, se trataría de un hombre originario de Tennessee, Larry Lawson, de 66 años, quien en octubre pasado fue arrestado tras haber interrumpido una sesión de la Cámara de Representantes gritando: "Soy un profeta de Dios".

"Nadie podrá entrar o salir de ningún edificio. Deben moverse dentro de los edificios o las conexiones bajo tierra. Si están fuera, busquen refugio", indicaron las autoridades policiales a los empleados del Congreso en un mensaje interno al que tuvo acceso Efe.

Minutos más tarde, cuando la situación fue controlada, se levantó el bloqueo de la Casa Blanca, para después hacerlo en el Capitolio, a excepción del Centro de Visitantes, donde tuvieron lugar los hechos y se está llevando a cabo la investigación.

A través de su cuenta de la red social Twitter, la Policía del Distrito de Columbia confirmó que se trata de un incidente aislado y que no supone una "amenaza" para el resto de la capital estadounidense.

El Congreso se encuentra en periodo de receso por las festividades de Pascua y no volverá a la actividad regular hasta mediados del mes próximo, sin embargo muchas oficinas de los legisladores continúan su trabajo y parte de los edificios están abiertos a los turistas.

El Centro de Visitantes del Capitolio se construyó después de que en 1998 dos oficiales de policía fallecieran en otro tiroteo, con el objetivo de aumentar las medidas de seguridad.

El último incidente de este tipo ocurrido en el complejo de Congreso fue en 2013, cuando una mujer falleció tras un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad, después de protagonizar una persecución en su vehículo desde la Casa Blanca hasta las oficinas del Legislativo.

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