Benito Mussolini lideró dictatorialmente en Italia entre 1922 y 1944, en donde para honrar el legado del fascismo mandó a construir un monumento en la capital Roma.

En la especie de obelisco gigante de mármol blanco figura un ensayo de más de mil palabras y que aparece escrito en latín. El problema es que esta debajo de la construcción, que pesa cerca de 33 toneladas.

La existencia del escrito permanecía como un misterio, hasta que Bettina Reitz-Joosse y Han Lamers, dos eruditos clásicos, lograron descifrar el mensaje.

Acorde a los expertos, el mensaje indica datos sobre Mussolini, su régimen y sobre cómo quería ser visto por las generaciones futuras.

"El texto no estaba pensado para los contemporáneos de la época", señaló a BBC la doctora Reitz-Joose, agregando que "el obelisco se convirtió en un espectáculo, pero la existencia del texto no se divulgó. Estaba dirigido a una audiencia de un futuro remoto".

El texto fue estudiado por Giuseppe Amatucci y contiene tres partes. La primera habla sobre los logros del fascismo y describe a Mussolini como una especie de "emperador italiano"; la segunda habla de la Organización Juvenil Fascista y la tercera respecto a la construcción del monumento.

Junto al escrito, hay una medalla que presenta a Mussolini ataviado con una piel de león sobre su cabeza, además de monedas de oro.

Por último, consultada sobre por qué el dictador eligió al latín como idioma del texto, Reitz-Joosse señaló que seleccionó una lengua del pasado para trazar un vínculo entre el Imperio Romano y el auge del fascismo.

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