La muerte de las jóvenes argentinas Marina Menegazzo y María José Coni, quienes perdieron vida mientras se encontraban en la ciudad de Montañita -y por lo cual se encuentran detenidas dos personas hasta el momento-, sumó durante las últimas horas un nuevo episodio, luego que uno de los investigados cambiara su declaración inicial.

De acuerdo a lo consignado por La Nación de Argentina, Alberto Segundo Mina Ponce señaló en un primer momento que él y un hombre identificado como Aurelio Eduardo Rodríguez perpetraron el hecho de sangre, testimonio que cambió posteriormente al asegurar que actuó sin ayuda.

Para las familias de las víctimas, este hecho sería suficiente para dudar de la investigación que llevan adelante las autoridades ecuatorianas, llegando incluso a levantar la hipótesis que el crimen de las jóvenes estaría inmerso en una red de trata de personas, algo que descartan los organismos oficiales.

En un comienzo, Mina Ponce declaró en calidad de testigo asegurando que en la zona se percató de la presencia de un automóvil con tres personas -de nacionalidad colombiana- en su interior. Las autoridades judiciales de Ecuador detectaron una serie de inconsistencias en su relato, tras lo cual finalmente reconoció que él asesinó a María José Coni y Aurelio Rodríguez -el otro detenido- hizo lo propio con Marina Menegazzo.

La cronología de los hechos indicaría que las jóvenes se encontraron con los sujetos durante la noche del pasado 22 de febrero, tras lo cual ellos les indicaron que podían pasar la noche en su casa. Mientras las argentinas se quedaron en el inmueble, los varones salieron volviendo en estado de ebriedad la madrugada del 23. 

Uno de ellos intentó abusa de María José Coni, quien logró escapar pero recibió un certero golpe en la cabeza. La otra, fue herida mortalmente con un arma blanca en el cuello.

Sobre la investigación, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, entregó tranquilidad a las familias de las víctimas asegurando que están abiertos a recibir sugerencias. A su vez, un grupo de peritos argentinos están preparados para viajar al sitio del suceso, algo que depende de las autoridades judiciales ecuatorianas.

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