La policía brasileña detuvo este lunes a Antonio Palocci, exministro de Hacienda y hombre clave de los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff, en el marco de la investigación de la red de corrupción de Petrobras, informó la fiscalía general.

"Fue apresado en Sao Paulo con un mandato de prisión temporal por cinco días y debería ir para Curitiba (sur) hoy mismo", dijo a la AFP un asesor de la procuraduría federal de esa ciudad, donde se concentran las causas que no involucran funcionarios protegidos por fueros.

La Policía apodó "Omertá" (como se denomina el código de silencio que impone la mafia) a esta nueva fase de la investigación, en referencia al apodo "italiano" con el que la constructora Odebrecht identificaba a Palocci, detalló en un comunicado.

Odebrecht es una de las principales empresas involucradas en el escándalo de pago de sobornos a funcionarios para ganar licitaciones en Petrobras y luego desviar parte de lo recaudado hacia partidos políticos.

Palocci, de 55 años, fue ministro de Hacienda (Economía y Finanzas) de Lula entre 2003 y 2006 y jefe de gabinete de Rousseff en 2011, así como un importante operador político del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).

La fiscalía señaló en un comunicado que "a partir del análisis detallado de emails y anotaciones registradas en celulares capturados, se verificaron evidencias de que el exminstro Antonio Palocci (...) actuó en favor de los intereses del Grupo Odebrecht entre 2006 y fines de 2013".

La PF, que se apresta a dar una conferencia de prensa en Curitiba para informar del caso, precisó que investiga "negociaciones entre el Grupo Odebrecht y el exministro para tratar de aprobar un proyecto de ley" que procuraría "inmensos beneficios fiscales".

Asimismo, investiga "el aumento de una línea de crédito del [banco de fomento] BNDES para un país africano" y "la interferencia en el procedimiento de licitaciones de Petrobras para la adquisición de 21 navíos sonda de exploración de las capas presal" (en aguas profundas).

La PF detuvo la semana pasada por unas horas al sucesor de Palocci como ministro de Finanzas, Guido Mantega, por supuestos desvíos en las licitaciones de dos plataformas petroleras para obtener fondos de campaña para el PT.

Y el juez de primera instancia Sergio Moro acusó a Lula de corrupción pasiva y lavado de dinero, como presunto beneficiario de favores de constructoras.

El PT recibió otro golpe letal en agosto, con la destitución definitiva de Rousseff de la presidencia (estaba suspendida desde mayo) por el Senado, en un proceso de impeachment por manipulación de las cuentas públicas.

Palocci fue el artífice de las políticas de austeridad que permitieron a Lula, un exdirigente sindical e ícono de la izquierda latinoamericana, ser aceptado por los mercados cuando llegó al poder en 2003.

Pero tuvo que renunciar en 2006, al ser acusado de divulgar datos privados de un guardia de seguridad, en pleno escándalo del "Mensalao", el sistema por el cual el PT compraba votos de legisladores de otros partidos para aprobar sus proyectos.

En 2006, Rousseff, heredera y sucesora de Lula, designó a Palocci como Jefe de la Casa Civil (virtual primer ministro), pero duró en el cargo apenas siete meses, tras ser acusado de haber multiplicado por veinte su patrimonio en cuatro años. Según el dirigente, su enriquecimiento se debió a sus actividades en el ámbito privado, sin beneficios de tráficos de influencias.

 

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