Mohamed Abrini, sospechoso clave de los atentados de París, buscado por la policía y sobre quien pendía una orden de arresto internacional, fue detenido este viernes en Bruselas así como al menos otra persona.

Una fuente policial confirmó el arresto de Abrini. En paralelo, la fiscalía federal belga anunció que la policía llevó a cabo este viernes "varios arrestos" en el marco de la investigación por los atentados en Bruselas del 22 de marzo.

Una de las hipótesis de trabajo, según fuentes cercanas a la investigación de los atentados en Bruselas, es que Abrini sea el "hombre del sombrero", filmado por las cámaras de seguridad del aeropuerto de la capital belga junto a los dos kamikazes, Ibrahim El Bakraoui y Najim Laachraoui.

Según la prensa belga fue detenido en la comuna de Anderlecht, en Bruselas.

La policía belga lanzó el jueves un llamado a testigos para intentar dar con el "hombre del sombrero". Según la fiscalía este sospechoso abandonó el aeropuerto poco después de los estallidos de dos bombas.

Diferentes cámaras de seguridad captaron su huida, a pie, hasta que se le perdió el rastro en el centro de Bruselas, dos horas después de los estallidos.

La policía busca asimismo a otra persona, filmada junto a Khalid El Bakraoui, que se hizo estallar en la estación de metro Maalbeek, en el corazón del barrio europeo de Bruselas.

"La fiscalía federal confirma que hubo varios arrestos en el marco de los atentados en el aeropuerto nacional de Zaventem y en Bruselas, en el metro Maalbeek", indicó en un corto comunicado, sin dar más precisiones.

Los investigadores establecieron que Mohamed Abrini, un belgo-marroquí de 31 años, acompañó en coche a Salah Abdeslam y a su hermano Brahim - que se hizo estallar en las calles de París - el 10 y 11 de noviembre en dos viajes entre Bruselas y París.

Durante esos viajes, alquilaron - según la investigación - los escondites en la región parisina utilizados por los comandos del 13 de noviembre.

El 12 de noviembre, un día antes de los atentados, fue filmado en una estación de servicio en Bélgica cerca de la frontera francesa en un convoy de dos vehículos que lleva a los que perpetraron los ataques en París.

Abrini creció en la comuna belga de Molenbeek, como Salah Abdeslam, del que se cree que es el único sobreviviente de los comandos que atacaron París.

El hombre tenía antecedentes policiales por robo y posesión de drogas. Los investigadores sospechan que estuvo en Siria. Su hermano, Suleyman, de 20 años, se unió al grupo yihadista Estado Islámico en enero de 2014.

Combatió en la misma unidad que Abdelamid Abaaoud, presunto organizador de los atentados de París que murió días después de los ataques en una operación policial en la región parisina. Suleyman murió ocho meses después de llegar a Siria.

Abrini también estuvo a mediados de julio de 2015 en Gran Bretaña, en particular en Birmingham, feudo de los islamistas británicos. Las autoridades le perdieron luego el rastro en Marruecos, hasta los días previos al 13 de noviembre.

Su detención se produce tres semanas después del arresto de Salah Abdeslam, al cabo de cuatro meses de fuga, en la comuna de Molenbeek en Bruselas.

Los atentados en París, que dejaron 130 muertos, y en Bruselas, en donde murieron 32 personas, fueron reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico.

La capital belga fue utilizada como base por los comandos para organizar los atentados en París. Asimismo los atacantes de Bruselas están vinculados con los que perpetraron los ataques en París.

Las autoridades belgas llevaron a cabo más de un centenar de allanamientos desde el 13 de noviembre en los que encontraron rastros de ADN y huellas dactilares de diferentes de los sospechosos clave de los ataques en París. También encontraron en un departamento 15 kg del explosivo utilizado por Estado Islámico, así como un taller para confeccionar bombas.

 

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