El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, afirmó hoy que no respetará lo derechos humanos en la lucha contra los rebeldes islamistas presentes en el sur del país ni contra los yihadistas de Siria e Irak.

"Hay una rebelión muy fuerte en Mindanao (sur de Filipinas), están secuestrando a gente prácticamente cada día", dijo Duterte en un discurso pronunciado en Manila durante la celebración del 80 aniversario de la Oficina Nacional de Investigación de Filipinas y retransmitido por los medios locales.

El mandatario afirmó que Filipinas tiene que prepararse para la llegada de yihadistas de países como Siria e Irak una vez que sean expulsados de allí.

"Irán a otros lugares y vendrán aquí (...) No tienen ni idea de lo que son los derechos humanos (...) No voy a quedarme sentado y permitir que masacren a mi gente en nombre de los derechos humanos", dijo el gobernante.

"¿Dónde están los derechos humanos en Siria, donde están bombardeando a niños y ejecutando a todo el mundo? No veo derechos humanos ahí", aseveró el dirigente.

Duterte ha sido muy criticado por Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU, entre otros, por olvidar los derechos humanos en la violenta campaña que ha lanzado en Filipinas contra las drogas desde que empezó su mandato, el 30 de junio pasado, y que ha causado más de 4.800 muertos.

El jefe de Estado también ha intensificado la lucha contra el grupo islamista filipino Abu Sayyaf, partidario del Estado Islámico (EI), que ha secuestrado a decenas de personas este año en las aguas del suroeste del país.

En los últimos diez días, Abu Sayyaf ha secuestrado seis tripulantes vietnamitas de un carguero y a un alemán que navegaba en un yate con su pareja, de la misma nacionalidad, que murió al enfrentarse a los captores.

Veteranos de la guerra de Afganistán contra la Unión Soviética fundaron Abu Sayyaf en 1991 en Basilan y desde entonces la banda ha destacado por las acciones violentas y los secuestros con los que se financia.

 

PUB/AOS