El ecologista Alexander Van der Bellen ganó las elecciones presidenciales de Austria frente al candidato de la ultraderecha Norbert Hofer (FPÖ), tras una reñida segunda vuelta, anunció este lunes el ministerio del Interior austriaco.

Cerca de uno de cada dos electores votó por el FPÖ, uno de los partidos de extrema derecha mejores posicionados en Europa.

Después de quedar en un empate técnico el domingo, el recuento de votos por correo de este lunes dio la victoria a Van der Bellen, antiguo profesor de universidad de 72 años, que consiguió el 50,3% de los sufragios, un total de 31.026 votos más que su contrincante Norbert Hofer, que reunió un 49,7% de los sufragios y admitió su derrota por Facebook un poco antes del anuncio oficial.

"Les agradezco su apoyo. Por supuesto, hoy estoy triste", escribió Hofer en su página de Facebook. "Los esfuerzos desplegados en esta campaña no fueron en vano, sino que son una inversión para el futuro", añadió.

Hofer, que llegó fácilmente en cabeza en la primera vuelta, con un 35% de votos, contaba con un total de 144.006 votos más que Van der Bellen en la segunda vuelta del domingo al final del recuento de las urnas.

Pero el voto por correo escrutado este lunes, tradicionalmente poco favorable al FPÖ, inclinó la balanza finalmente a favor del candidato ecologista, de tendencia liberal y centrista, al final de un verdadero "thriller" electoral.

Cerca de 900.000 personas, es decir el 14% de los electores, pidieron el voto por correo para estos comicios que tuvieron en vilo a Europa.

El presidente saliente, el socialdemócrata Heinz Fischer, envió su felicitación al vencedor y le "invitó" a visitarle el martes al Hofburg, el palacio presidencial, para "preparar el traspaso de poderes", previsto para el 8 de julio, para un mandato de seis años.

Van der Bellen se convirtió en el primer candidato fruto de una formación ecologista elegido presidente del Estado austriaco, y el único en Europa actualmente.

Una victoria de Hofer, ingeniero aeronáutico de 45 años, habría constituido la primera elección al frente de un Estado de la Unión Europea (UE) de un representante de un partido de extrema derecha.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, declaró su temor de "ver a la derecha pura y dura y a la ultraderecha" llegar a la presidencia de Austria.

Divisiones

La portada del diario Kurier de este lunes era un simple signo de interrogación entre las fotos de los dos candidatos. El diario calificaba la situación de "thriller político" y hacía hincapié en las divisiones de la sociedad austriaca tras el voto del domingo.

En la primera vuelta, el 24 de abril, el FPÖ llegó en cabeza con el 35% de los sufragios, el mejor resultado de la formación en una elección nacional, frente al 21,3% para el partido de Van der Bellen.

Como en la primera vuelta, Hofer consiguió mayoritariamente los votos de los hombres (54%) y de las personas con pocos estudios (58%), así como el de las zonas rurales. Van der Bellen sedujo al electorado joven (56%) y al de más de 50 años (51%).

El voto obrero también fue mayoritariamente para Norbert Hofer (71%).

El dirigente ultraderechista se ha visto aupado por la crisis migratoria, que vio llegar a Austria a unos 90.000 demandantes de asilo en 2015, es decir algo más del 1% de la población. Sin embargo, ha mantenido un discurso pulido, lejos de las declaraciones abiertamente xenófobas que antaño caracterizaban a su partido.

Hofer, militante desde su juventud del FPÖ y vicepresidente del parlamento desde 2013, centró su campaña en el empleo y el nivel de vida y aseguró que no le gustaría sacar a su país de la UE, a menos que Turquía entre en el bloque.

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