El voto femenino conforma el 51 por ciento del electorado total en Estados Unidos, por lo que su relevancia es trascendental. Paradógicamente en esta elección, en la que podría ser electa la primera mujer en la historia para ocupar el cargo de presidenta, muchas mujeres no se sienten completamente atraídas por la candidatura de Hillary Clinton.

Según datos de distintos centros de opinión pública estadounidenses como el Center for American Women and Politics y Real Clear Politics, en las elecciones presidenciales del siglo XXI, han sido más las mujeres las que han concurrido a votar. En el 2012, un 64 por ciento de las mujeres aptas para sufragar lo hicieron, mientras que el porcentaje de hombres fue de un 60. Las mujeres, además, prefieren más que los hombres a los demócratas: en la última elección, la diferencia entre hombres y mujeres que votaron por Obama fue de un 18 por ciento.

Así, en la elección del 2008 la preferencia del total de las mujeres fue de un 56 por ciento para Obama y de un 43 por ciento para John McCain. En 2012 la tendencia fue similar: un 55 por ciento para Obama y un 44 para Mitt Romney. Por primera vez en la historia, el padrón electoral contará con más mujeres solteras que casadas. En Florida, estado clave en esa elección, las mujeres solteras componen el 27 por ciento del electorado.

Las mujeres blancas educadas, si bien han tendido a votar por los republicanos, esta vez podrían hacerlo por Hillary Clinton aunque no les termine de convencer. Este es uno de los efecto que buscaba la campaña demócrata al denunciar las agresiones sexuales de Donald Trump, hace más o menos un mes.

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