La Corte Suprema de Justicia anuló el lunes una condena a muerte dictada en 1987 contra un afro-estadounidense juzgado por la muerte de una mujer blanca, luego de que sus abogados aportaran pruebas de una selección racista del jurado, compuesto por 12 hombres blancos.

Esta decisión, adoptada por una mayoría de siete jueces contra uno, es de gran importancia en Estados Unidos, que 30 años más tarde, continúa enfrentando problemas de racismo en la selección de jurados.

Clarence Thomas, el único miembro negro de la Corte, fue quien votó en contra del veredicto que anuló la condena.

El reo Timothy Foster se hallaba en el corredor de la muerte en una cárcel del Estado de Georgia (sureste).

Documentos aparentemente irrefutables, obtenidos tardíamente por la defensa de Foster, habían sido presentados a inicios de noviembre de 2015, durante una audiencia de la Corte Suprema: en la lista de candidatos a integrar el jurado, se puede ver una "B" (Black) escrita a mano delante de algunos de los nombres.

Esos ciudadanos fueron eliminados en el proceso de selección en el que los abogados pueden rechazar los nombres de algunos candidatos.

Incluso, el fiscal había hecho una lista de seis personas que no podían integrar el jurado bajo ningún concepto, denunció el primer abogado de Foster.

En esta lista de "no absolutos", las cinco primeras personas eran afro-estadounidenses y la sexta había expresado claramente su oposición a la pena capital, señaló el abogado.

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