A cuatro días de la prueba nuclear más potente de Corea del Norte, Estados Unidos realizó una muestra de su poder: dos bombarderos supersónicos B-1B Lancer sobrevolaron Corea del Sur escoltados por cazas estadounidenses y coreanos.

"La demostración de hoy es sólo un ejemplo de toda la gama de capacidades militares de esta sólida alianza que busca proporcionar y reforzar la disuasión", declaró el general Vincent Brooks, comandante de las fuerzas estadounidenses en Corea del Sur.

Pero ¿por qué Estados Unidos ocupó dos bombarderos para advertir a Kim Jong-un de su poder? ¿Qué tienen de especiales estas aeronaves?

Se trata de un modelo que surgió en la década de los 60, pero tuvo sus primeros prototipos aparecieron en los años 70. Sin embargo, el modelo tuvo varios problemas y su producción se suspendió.

Los primeros B-1, de la firma Rockwell International junto a Boeing, salieron a producción en la década de los 80, pese a que primer vuelo se registró en 1974.

Pero desde su estreno hasta hoy han pasado varias versiones, muchas mejores tecnológicas y fuertes inversiones, que transformaron a esta nave, en una de las más importantes en la flota de guerra de los Estados Unidos.

Los aviones que sobrevolaron los cielos coreanos son dos B-1B Lancer, cada uno tiene un costo de 315 millones de dólares. Se trata de bombarderos altamente sofisticados de largo alcance, capaces de realizar vuelos transcontinentales y de penetrar elevados sistemas de defensas. 

Un moderno sistema antiradar y su gran velocidad, los hacen invisibles para los enemigos. Además, tienen la capacidad de portar ramas nucleares y convencionales. Pueden portar hasta 84 bombas convencionales y 24 bombas nucleares.  

Uno de sus principales distintivos son sus ala de geometría variable. Cuando las tiene extendidas, pueden despegar rápidamente en pistas más cortas, lo que les permite una pronta reacción. Con las alas, estos aviones desarrollan velocidad que alcanzan 1,2 match.

 

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