El Brexit causó de nuevo estragos este lunes en los mercados, donde la libra marcó su peor nivel de las última tres décadas, mientras que los empresarios e inversores ya hacen cálculos sobre el coste de la aventura.

La libra cotizó en Londres a las 11H45 GMT a 1,3152 frente al dólar, su peor nivel desde septiembre de 1985, antes de recuperarse y situarse en 1,3201 dólares.

El euro también acusaba el golpe, y a las 13H00 GMT se situó a 1,0993 dólares, una caída respecto a los 1,1112 dólares del viernes al cierre.

Tanto el euro como el dólar y la libra se sitúan a la baja ante el yen, una moneda refugio frente a los vaivenes políticos europeos y estadounidenses.

La bolsa de Londres perdía en torno al 2% a media jornada, y los valores inmobiliarios, las aerolíneas y los bancos eran los más afectados.

El gobierno dimisionario de David Cameron declaró que la economía es fuerte y que puede capear el temporal, y que la salida oficial de la Unión Europea sólo se activará al mismo tiempo que las negociaciones para determinar el futuro.

"Sólo el Reino Unido puede activar el artículo 50 (que abre la salida a la UE). En mi opinión, debemos hacerlo cuando tengamos una visión clara de los nuevos acuerdos con nuestros vecinos europeos" explicó en un discurso en la sede del Tesoro británico el ministro de Finanzas, George Osborne.

Pero esa incertidumbre es precisamente la que provoca escalofríos entre los presidentes de compañías y fondos de inversión.

"Osborne no parece tener un rumbo claro", comentó a la AFP Joe Rundle, jefe de inversión de ETX Capital.

"La situación puede cambiar muy rápidamente. Cabe esperar altos niveles de volatilidad en los próximos días y semanas", añadió.

Deslocalizaciones e incertidumbre

Una quinta parte de los dirigentes empresariales británicos prevé deslocalizar una parte de sus actividades, mientras que dos tercios considera que el Brexit es negativo para sus negocios, según los resultados de un sondeo este lunes.

Durante el pasado fin de semana, mientras la población británica digería el resultado del referéndum, la federación de empresarios británicos, el Instituto de Directivos (IoD) lanzó una encuesta entre más de un millar de sus miembros.

El 64% de esos dirigentes piensa que la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la opción escogida por los electores en el referéndum, que batió récords de participación, será "negativa para su actividad".

Una cuarta parte (24%) prevé congelar contrataciones y más de una quinta parte (22%) estudia deslocalizar ciertas operaciones.

"Una mayoría de empresas piensa que el Brexit será negativo, y de golpe los proyectos de inversión y las contrataciones se ven paralizadas" comentó Simon Walker, director general del Instituto.

Por su parte la directora general de mayor organización patronal británica (CBI), Carolyn Fairbairn, explicó en una tribuna en el diario Times que el impacto de la decisión en el Brexit "no debe ser subestimada".

"El gobierno debe actuar con urgencia para minimizar la incertidumbre que pesa sobre las decisiones de inversión, que frena a su vez la creación de empleos", dijo Fairbairn.

Las cámaras de comercio también lanzaron un llamamiento para que se despeje la confusión.

El patrón del grupo Virgin, Richard Branson, pidió al parlamento que "se tome en serio" una petición firmada por 3,6 millones de personas que exigen un nuevo referéndum tras la victoria del Brexit.

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