El Reino Unido podría permanecer en la UE hasta "final de 2019", casi un año más tarde de lo previsto por el gobierno británico, según informa hoy "The Sunday Times".

El Ejecutivo de la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, se prepara para activar el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece un periodo legal de dos años para acordar con Bruselas los términos de este divorcio.

El Ejecutivo de Londres ha indicado públicamente que no tiene intención de lanzar ese proceso hasta finales de este año o principios de 2017, lo que fijaría la fecha del "brexit" para principios de 2019.

No obstante, "The Sunday Times" asegura hoy que algunos ministros en puestos clave han comunicado a miembros de la City de Londres que no estarán listos para iniciar esas conversaciones en las fechas previstas.

Entre otros, el dominical alude a dificultades en el departamento del "brexit", una unidad creada por May para conducir las negociaciones con Bruselas y que está bajo el control del euroescéptico David Davis.

Este departamento lo completa Liam Fox, el ministro de Comercio Internacional, quien tiene la tarea de encontrar socios comerciales globales para su país tras la salida del Reino Unido de la UE, y el titular de Asuntos Exteriores, Boris Johnson.

"The Times" también asegura que Londres podría retrasar la activación del artículo 50 hasta conocer el resultado de las elecciones generales previstas el próximo mayo en Francia y en septiembre de 2017 en Alemania.

"No se puede negociar cuando no se sabe con quién se va a negociar", explica una fuente de la City a este medio.

La posibilidad de que el "brexit" se retrase más de lo previsto podría "enfadar" al "ala dura" de los "diputados conservadores euroescépticos" y a parte del electorado que votó a favor de la salida de la UE en el referéndum del pasado 23 de junio, apunta el dominical.

El eurodiputado Nigel Farage, ex líder del eurófobo partido Ukip, ha asegurado de que la falta de progresos podría paralizar la toma de decisiones en materia de inmigración, una de las cuestiones clave para que el electorado británico dijera "no" a la UE en la consulta.

Farage sostiene que existe un "peligro real" de que miles de jóvenes se radicalicen y se unan a organizaciones extremistas si entienden que el gobierno ignora la decisión tomada en las urnas.

"Algunos ministros creen ahora que la activación (del artículo 50) podría retrasarse hasta el otoño de 2017", indica a "The Times" otra fuente de la City, que califica la situación en los nuevos departamentos creados por May de "caótica".

"No tienen -agrega- la infraestructura para contratar a la gente que necesitan. No saben siquiera cuales son las cuestiones que deben de abordar cuando finalmente comiencen a negociar con Europa".

Un portavoz de la primera ministra ha recordado que May ha "dejado claro" que la "prioridad de su gobierno" es respetar la decisión adoptada por el electorado y asegurar que el "brexit es un éxito".

 

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