El Gobierno mexicano confirmó hoy que el traslado del narcotraficante Joaquín "el Chapo" Guzmán a una cárcel en la fronteriza Ciudad Juárez se debió a las obras que se llevan a cabo en el penal del Altiplano, donde está recluido desde su recaptura el pasado 8 de enero, para reforzar la seguridad.

La reubicación de Guzmán este sábado se dio "en razón de distintas obras que se realizan en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1 para reforzar la seguridad del penal", aseguró hoy la Secretaría de Gobernación en un comunicado.

El capo fue trasladado "al ala de máxima seguridad del Cefereso número 9 norte", ubicado en el norteño estado de Chihuahua, y se realizó "con pleno apego a los derechos humanos del interno", apuntó.

El cambio de prisión del Chapo fue "oportunamente comunicado" a los jueces de amparo y en materia de procesos penales para la continuación de las causas correspondientes.

"Como parte de la estrategia de seguridad implementada de septiembre a la fecha, se han rotado a más de 7.400 internos en todo el país", añadió la nota.

Guzmán fue recluido en el Altiplano, en el central estado de México, seis meses después de que se fugara del mismo penal a través de un túnel de 1,5 kilómetros que conectaba su celda con una casa a medio construir.

Desde la evasión del capo el 11 de julio de 2015 se realizaban obras en las inmediaciones del Altiplano en el sistema hídrico conocido como Cutzamala.

Asimismo, esta misma semana un fallo eléctrico en la prisión motivó la suspensión de las visitas a los internos.

El traslado del líder del cártel de Sinaloa despertó rumores sobre su posible extradición a Estados Unidos, donde enfrenta numerosos cargos por trasiego de drogas y lavado de dinero.

Guzmán siempre ha temido una posible extradición a EE.UU., pero -según su abogado José Refugio Rodríguez- a principios de marzo pasado el Chapo le pidió que acelerara el proceso debido a las difíciles condiciones que enfrentaba en la prisión del Altiplano.

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