“Un mes, ella sólo tiene un mes, oh Dios”, fueron las primeras palabras de un rescatista tras un par de hora trabajando para desenterrar a una bebé de 30 días, en la localidad siria de Idlib.

El voluntario encontró a la pequeña tras el ataque que mató a 11 civiles, entre ellos siete niños, en medio de los escombros.

El héroe de la historia, identificado como Abu Kifah, rompió en llanto cuando pudo sacar a la menor desde los restos de un edificio, luego de un par de horas de incertidumbre y trabajo arduo para dar con el bebé.

El hombre se quebró en llanto y mantuvo a la menor abrazada contra su pecho hasta que la depositó en la ambulancia.

Cabe mencionar que al menos 20 mil civiles han sido heridos por los ataques aéreos rusos, sobre la ciudad de Alepo.

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