Rachid Nekkaz considera intolerable que en un país democrático como Francia se prohiba llevar cierto tipo de ropa. Por eso, está decidido a pagar todas las multas que se interpongan a las mujeres que decidan llevar el burkini a las playas en las que está prohibido. Actualmente, no está permitido en Cannes, en Villeneuve-Loubet y en Sisco, en la isla de Córcega.

De esta forma el empresario argelino se ofreció a abonar las multas que se dicten contra el "burkini" con el fondo que creó en 2010 (a través de una fundación que creó junto a su esposa), dotado de un millón de euros, para sufragar infracciones por llevar en lugares públicos el "niqab" (velo integral que solo deja al descubierto los ojos).

Según publica el diario español El Mundo, desde la creación de la fundación del matrimonio Nekkaz - Leroux se pagaron 1300 multas y se gastaron 243 mil euros. "Vamos a pagar todas las multas que le pongan a las mujeres con burkini", cuenta Nekkaz a El Mundo. "Lo que pretendemos es neutralizar esta ley sobre el terreno ayudando a estas chicas a recuperar su libertad".

El mecanismo es fácil, en el sitio de la fundación, está el contacto de Nekkaz. Las mujeres multadas se contactan con él, y simplemente asisten a la oficina correspondiente y pagan la multa. Nekkaz no defiende el uso de burka, niqab o burkini. Pero asegura que las mujeres deben ser libres de usar lo que ellas quieran, ya sea por moda o por religión.

La polémica en torno a esa prenda ha saltado de la esfera local a la gubernamental. La ministra de la Familia, la Infancia, y los Derechos de la Mujer, Laurence Rossignol, consideró hoy que el "burkini" se puede ver como "una versión playera del 'burqa'".

"Se trata de encerrar, de disimular el cuerpo de las mujeres para controlarlas mejor", dijo en una entrevista al diario "Le Parisien".

Rossignol destacó que le corresponde a los alcaldes evaluar los posibles altercados al orden público que su uso podría conllevar, pero pidió que no se tergiverse este tema ni se utilice con fines partidistas.

"Cuando los decretos municipales se refieren al contexto terrorista no aportan nada", señaló la ministra, que no vio útil hacer amalgamas y destacó que es un frente que debe abordarse con "mucha sangre fría".

 

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