El primer ministro francés, el socialista Manuel Valls, ha decidido recurrir al artículo 49.3 de la Constitución para aprobar su proyecto de ley de reforma laboral sin someterlo a la votación de la Asamblea Nacional.

El recurso a ese instrumento constitucional, según dijo Valls ante los diputados, ha sido decidido porque el Ejecutivo está "convencido de que (su reforma laboral) es un buen texto para el país" y ese proyecto de ley debe adoptarse.

La reforma quedará aprobada en la Asamblea Nacional a menos que la oposición introduzca en las 24 horas siguientes una moción de censura, que los diputados conservadores ya han avanzado que van a presentar.

De superar la moción, el texto irá al Senado para una primera lectura en esa cámara y, si hay discrepancias, pasaría de nuevo a la Asamblea, donde el Ejecutivo podría servirse de nuevo de ese artículo constitucional, calificado por la oposición de "antidemocrático".

La última vez que el Ejecutivo socialista recurrió al artículo 49.3 fue en 2015 con la ley de liberalización económica (más conocida como "ley Macron" por el nombre de su autor, el ministro de Economía, Emmanuel Macron).

Esta controvertida ley del Gobierno del presidente François Hollande ha causado numerosas críticas desde la izquierda francesa, y sindicatos y organizaciones juveniles que dirigen en la calle la protesta Nuit Debout contra esa reforma laboral han convocado para el próximo jueves una nueva jornada de movilizaciones.

Ministra francesa minimiza representatividad de las protestas contra su ley

La ministra francesa de Trabajo, Myriam El Khomri, se esforzó hoy por minimizar la representatividad de los que denuncian su reforma laboral, horas después de que miles de personas salieran a la calle en diferentes ciudades porque el gobierno ha decidido saltarse el voto de su ley en la Asamblea.

Preguntada en una entrevista a la emisora "France Info" por las manifestaciones, que se saldaron anoche con incidentes en lugares como Caen, Nantes o Grenoble, El Khomri insistió en que "también hay organizaciones sindicales y organizaciones juveniles que apoyan" su proyecto de ley de reforma laboral.

Justificó el recurso al artículo 49.3 de la Constitución que permitió al Ejecutivo ayer evitar el voto sobre el texto en la Asamblea Nacional, donde no contaba con la mayoría suficiente para adoptarlo teniendo en cuenta la oposición de algunos diputados rebeldes.

La ministra socialista cuantificó en "un 10 %" a esos diputados de su propio partido que se niegan a respaldar el proyecto de ley y reprochó su posición teniendo en cuenta que su Gobierno ha "hecho lo posible para llegar a un compromiso" con ellos.

En cualquier caso, dijo que le parece "inconcebible" que esos diputados socialistas "puedan votar con la derecha" en la moción de censura que se va a discutir mañana en la Asamblea Nacional, como consecuencia de la utilización del artículo 49.3.

Pero no quiso pronunciarse acerca de que si esos parlamentarios socialistas decidieran la censura del gabinete serían excluidos del partido, con el argumento de que ella no se ocupa.

Frente a las protestas, El Khomri hizo hincapié en que recurrir al artículo 49.3 "no es ni inédito ni ilegítimo", y en que había habido "diálogo" y "compromisos" que permitieron convencer a algunos diputados y, sobre todo, a los sindicatos llamados reformistas, en particular la Confederación Francesa de Trabajadores (Cfdt).

Otras siete centrales sindicales que se oponen a la conocida como "ley El Khomri" avanzaron ayer que van a convocar dos nuevas jornadas de huelgas y manifestaciones la semana próxima, los días 17 y 19, que se sumarán a la de mañana.

En unas declaraciones emitidas hoy por el canal "BFM TV", el secretario nacional de la Confederación General del Trabajo (CGT), Philippe Martínez, afirmó que una "movilización para la huelga es indispensable".

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