Un año y medio después, tras casi dos millones de libras gastados, y sin que se haya producido un solo arresto, la policía británica anunció este lunes el fin de la investigación sobre pederastia en el Parlamento británico.

La policía abrió la operación Midland en noviembre de 2014, en un contexto de gran alarma por el descubrimiento de los abusos sexuales perpetrados, décadas atrás, y de manera impune, por celebridades como el presentador de la BBC Jimmy Savile.

La investigación pretendía esclarecer si una serie de figuras políticas habían abusado de menores hace 30 años.

Las sospechas se basaron en el testimonio de un sólo hombre, conocido como "Nick", y la policía estimaba que podían llevar al esclarecimiento del asesinto de tres muchachos.

El nombre del exprimer ministro conservador Edward Heath y el exministro de Interior Leon Brittan, ya fallecidos, del diputado conservador Harvey Proctor, o de Edwin Bramall, exjefe del Estado Mayor, saltaron a la palestra.

En algunos casos, la policía llegó a registrar sus domicilios, pero sin resultados.

La operación fue pronto acusada de "caza de brujas", y finalmente abandonada este lunes, aunque la policía avanzó que no piensa disculparse.

La policía "no se disculpará por cumplir con su deber de investigar unas acusaciones graves", afirmó en un comunicado.

"De todos modos, el servicio de policía reconoce lo desagradable que resulta para un individuo ser investigado y que su inocencia sea cuestionada públicamente", añadía el comunicado.

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