Donald Trump ganó en los cinco estados que este martes celebraron primarias republicanas para elegir al representante que irá a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre. Con 14 estados que aún no han votado, el magnate inmobiliario ya cuenta con 950 delegados. Necesita 1.237, y ni los esfuerzos conjuntos de sus rivales, Ted Cruz y John Kasich, pudieron detenerle. Si Trump consigue llegar a esa cantidad antes de julio, será elegido antes de la convención republicana.

En ese contexto, Trump pronunció este miércoles un discurso en Washington, en el que se refirió casi exclusivamente a política extranjera. Rescatando el eslogan “America First” que se usó a principios de la década de los 40 para evitar que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, Trump habló en términos aislacionistas (“soy escéptico a las uniones internacionales”), y proteccionistas (“nunca ningún estadounidense volverá a sentir que los intereses extranjeros están por sobre los suyos”), poniendo como principal enemigo de EEUU al “islamismo radical”.

“Contener el avance del islamismo radical será el principal objetivo de la política extranjera de Estados Unidos”, dijo. “Los acontecimientos requerirán el uso de fuerza militar. Pero también de una lucha sicológica, como lo hicimos durante la Guerra Fría”, puntualizó.

Trump identificó cinco debilidades de la política extranjera actual, a la que no dudó en calificar como “desastre total”. “El presidente Obama ha debilitado nuestro ejército debilitando también nuestra economía. Nos ha invalidado con despilfarro, una deuda masiva, bajo crecimiento, un enorme déficit comercial y la apertura de nuestras fronteras”, dijo.

“Nuestro déficit en comercio manufacturero es de US$1 trillón”, aseguró, agregando que “nos hemos encargado de fortalecer a otros países y hemos dejado que el nuestro se debilite”. “Con ese dinero rearmaríamos nuestro ejército”.

Además, indicó que los aliados estadounidenses “no están pagando la parte que les corresponde” en defensa, poniendo como ejemplo a los países de la Otan. Esto, al mismo tiempo que aseguró que “nuestros aliados están empezando a pensar que no pueden depender de nosotros”. “Israel, nuestro gran amigo y la única democracia real en Medio Oriente, ha sido criticada una vez más por esta administración. Hace algunos días, el vicepresidente Joe Biden volvió a criticarles, acusándoles de actuar de forma impeditiva para la paz en la región”.

Finalizó diciendo que “nuestros enemigos no nos respetan”, culpando a la administración Obama por esto, y finalizó diciendo que el país “no tiene claro qué hacer”. “Nuestras acciones en Iraq, Libia y Siria han permitido que el Isis se desarrolle”, aseguró.

Para cumplir con su propósito, Trump aseguró que es necesario reconstruir el ejército estadounidense, a la vez que deben desarrollar una política extranjera basada en los intereses de Estados Unidos. “Nuestros aliados y enemigos deben saber que si dibujamos una raya en la arena, vamos a cumplir con ella”.

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