El documento de 800 páginas, cuya elaboración tomó dos años y costó unos siete millones de dólares, concluye que el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa, y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) no supieron ni prever el ataque ni reaccionar adecuadamente.

Los demócratas criticaron desde el inicio esta investigación por considerarla una estrategia partidista para desgastar al presidente de EEUU, Barack Obama, y para minar las posibilidades electorales de Hillary Clinton, ahora candidata oficiosa a la Casa Blanca para los comicios del 8 de noviembre.

El atentado en Bengasi ocurrió el 11 de septiembre de 2012 cuando un grupo armado asaltó el consulado de EEUU en esa ciudad y en él murieron el embajador estadounidense en Libia, Christopher Stevens, y otros tres funcionarios norteamericanos.

El congresista republicano Trey Gowdy (Carolina del Sur), que lidera la comisión investigadora, urgió hoy a los estadounidenses a que lean el informe.

"Hay nueva información de lo que ocurrió en Bengasi y esa información debería cambiar fundamentalmente cómo ven lo ocurrido", dijo en la rueda de prensa de presentación del informe.

El informe critica la actuación de Clinton previa y posterior al ataque más que su gestión durante el asalto en sí mismo y, en general, centra sus acusaciones contra el Gobierno de Obama en que no se estimó adecuadamente el riesgo en el que estaba el consulado.

El documento señala al Departamento de Estado por no proteger adecuadamente la sede diplomática, a la CIA por no haber sabido ver la amenaza y al Departamento de Defensa por no haber desplegado a tiempo sus efectivos militares.

"Por qué seguimos allí (en Libia) cuando todos se habían ido", lamentó hoy Gowdy.

No obstante, el informe reconoce finalmente que las fuerzas militares estadounidenses estacionadas en Europa no podrían haber alcanzado Bengasi a tiempo para rescatar a las cuatro personas que murieron.

"Los recursos desplegados por el Departamento de Defensa no estaban posicionados para llegar antes del ataque final. El hecho de que esto sea verdad no mitiga la pregunta de por qué la fuerza militar más poderosa del mundo no estaba posicionada para responder", indica el informe.

La virtual aspirante demócrata a la Casa Blanca consideró, tras conocer el resultado del informe, que "es hora de seguir adelante" al subrayar la incapacidad del comité especial para hallar nuevos datos concluyentes contra ella.

"Desde el principio dije que nada es más importante que la seguridad de nuestros diplomáticos y funcionarios que viajan a otros países para defender los valores estadounidenses. (...) Por lo que apoyé la creación de un comité independiente" que diera respuestas a lo ocurrido, insistió la aspirante.

"(El comité especial) no ha encontrado nada más de lo que ya había hallado el comité independiente (...) y es hora de seguir adelante", dijo la candidata desde Colorado, al ser preguntada por la prensa en uno de sus actos de campaña.

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, consideró, en la misma línea, que los comités del Congreso que han estado involucrados en analizar el incidente en Bengasi "han llegado a la conclusión de que las teorías republicanas son fantasías por motivos políticos".

"Pensé que después de las primeras cinco investigaciones esto habría acabado. Pero esta es la octava", agregó el portavoz irónicamente.

 

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