Tan sólo ha habido un sospechoso de su desaparición en estos 15 años. Un hombre de la zona aseguró que había abusado sexualmente de la pequeña y, tras descubrirse que tenía problemas para el aprendizaje, fue encerrado por asesinato en una unidad psiquiátrica. Pero su culpabilidad se revocó en 2014 y desde entonces nadie más ha sido considerado sospechoso de la desaparición de Peggy.

El caso podría cerrarse definitivamente si los restos encontrados por un hombre que recogía hongos en un bosque de Turingia resultasen ser el cuerpo de la niña.

El fiscal bávaro Herbert Potzel ha informado a la BBC que los restos pertenecen "con toda probabilidad" a Peggy Knobloch, aunque "todavía no es 100% seguro". Las pruebas de ADN serán las encargadas de confimar sus sospechas, según explica el Daily Mail.

Los restos se encuentran a unos 14 kilómetros de la casa de la pequeña Peggy, donde también han hallado pertenencias de la niña. Se cree que podría haber sido enterrada en una zona superficial, donde habría sido sacada a la luz por los animales salvajes. Fue en ese momento cuando los huesos fueron encontrados por los caminantes de la zona, que dieron el aviso a la policía.

El caso es comparado en el Reino Unido con el de Madeleine McCann, la niña desaparecida en una playa de Portugal el 3 de mayo de 2007. Todavía no se sabe qué pasó con la pequeña y por el caso no hay detenidos.

 

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