Los ecos del 15-M de Madrid, el '"Occupy" de Estados Unidos o el '"Occupy" de Londres se escuchan en París. Cientos de personas del movimiento '"Nuit debout" ('Noche en pie') ocuparon una céntrica plaza de París, para protestar contra la polémica reforma del código laboral.

El movimiento surgió a raíz de las concentraciones del jueves convocadas por sindicatos y organizaciones estudiantiles para pedir la retirada del proyecto de ley sobre el trabajo del gobierno socialista francés.

Sin embargo el movimiento, con el hashtag #NuitDebout en las redes sociales, también tiene otras reivindicaciones y pretende una vocación más amplía para denunciar las políticas de austeridad y la corrupción.

La llamada “ley El Khomri”, por el apellido de la ministra de Trabajo que defiende el proyecto de flexibilización laboral, ha cristalizado todas las protestas, pero el movimiento que está creciendo tanto en París como en otras ciudades de Francia federa muchas decepciones atribuidas al gobierno de François Hollande y al resto de la política francesa. El estado de emergencia decretado tras los atentados del 13 de noviembre, el proyecto (abandonado) de retirar la nacionalidad a los terroristas o la creación de un nuevo aeropuerto son otras de las quejas que alimentan esta protesta. Además aparece como la contracara de una juventud apática hacia la política o que vota cada vez más por la extrema derecha.

Nuit Debout explica en un comunicado que  se trata de un movimiento de “convergencia de luchas”, un movimiento ciudadano que “no es de izquierdas ni de derechas” que apela a la “ desobediencia de leyes injustas” para la construcción de una sociedad mejor.

"¡Somos 2.000!", celebró uno de los activistas por el megáfono ante los participantes en la movilización, algunos de los cuales se disponían a pasar la noche en la plaza. " Somos optimistas, el mundo que soñamos, está aquí", afirmó una joven a la agencia AFP, mientras otros participantes en la protesta pedían "reformar la constitución" o incluso "la dimisión del gobierno" del presidente, el socialista François Hollande.