Con un 40 por ciento de electores blancos sin grado académico, Carolina del Norte es otro estado clave en la carrera por la presidencia de Estados Unidos, especialmente para el republicano Donald Trump. Es otro de los estados donde se puede votar en pleno proceso de campaña, al igual que Florida, por lo que ha sido otro de los focos del esfuerzo de la campaña de Trump.

La importancia radica en la cantidad de electores afroamericanos que voten. Según las encuestas, mientras más diverso es el electorado, es mejor para los demócratas. En cambio, mientras más porcentaje de la población sea blanca, mejor para los republicanos. Otra cosa es que los electores decidan votar, y es lo que la campaña demócrata está intentando provocar: los Obama ya han hecho llamados a los afroamericanos en este estado que les apoyaron en 2008 y 2012, que vayan y voten por Clinton.

Hillary Clinton mantenía una ventaja de más de 2 puntos por sobre Donald Trump desde principios de octubre en Carolina del Norte, pero ayer todo se revirtió. Según RealClear Politics (RCP), Trump consiguió hoy pasar a Clinton por 0,4 puntos en un estado que necesita ganar sí o sí para poder alcanzar los 270 votos electorales necesarios para obtener la presidencia. Carolina del Norte entrega 15.

Con la situación de Trump muy complicada en otros estados como Wisconsin, Ohio y Pennsylvania, Carolina del Norte se vuelve crucial para su campaña. Aunque está cada vez más cerca de Clinton en el promedio nacional según la RCP, todavía está muy atrás en votos electorales: si las predicciones estadísticas se cumplen, el magnate estaría obteniendo 164, por 224 de Clinton y 150 votos sin decidir.

“Nuestro camino a la victoria es a través de Florida, Carolina del Norte, Ohio y Iowa. Y creemos al 100 por ciento de que vamos a ganas esos cuatro. Y una vez que lo hagamos, entonces vamos a estar en la posición ganar los otros estados ‘swing’”, dijo esta semana David Bossie, manager de la campaña de Donald Trump.

De esos cuatro, el único que ganó Mitt Romney en 2012 es Carolina del Norte. Y Clinton tuvo la ventaja ahí durante todo el mes de octubre. Si Trump ganara los otros tres estado clave sin Carolina del Norte, aún necesitaría otro triunfo sorpresivo para conseguir los 270 votos electorales. En cambio, si Hillary lo gana, necesitaría un estado más, no necesariamente Florida, para obtener la presidencia.

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