Un sacerdote murió decapitado durante una toma de rehenes registrada hace unas horas en Francia, en un nuevo ataque proclamado por el grupo terrorista Estado Islámico, según informó el presidente del país, Francois Hollande. El Papa Francisco condenó lo ocurrido. 

El Sumo Pontífice dijo sentir "dolor y horror" por esta "absurda violencia", según informó en conferencia de prensa el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, señala el periódico español "El País". 

El presidente Francois Hollande declaró que fue un ataque de Estado Islámico.

El presidente Francois Hollande declaró que fue un ataque de Estado Islámico.

AFP

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Fueron dos los yihadistas quienes perpretaron estos hechos. Llegaron a la iglesia de Saint Etienne du Rouvray, en la localidad de Rouen, a 138 kilómetros de París, poco antes de las diez de la mañana. Entraron por la puerta trasera durante la misa y bloquearon la salida. Ahí, secuestraron durante una hora al párroco, a dos monjas y a dos feligreses. Una tercera monja logró escapar y dar aviso a las autoridades. 

Después de una hora de reclusión, la policía francesa mató a los dos secuestradores, quienes estaban armados con cuchillos. Según informó el presidente Francois Hollande en conferencia de prensa, ambos juraron su lealtad al grupo Estado Islámico, grupo autor de otros atentados en el país como los de París del 13 de noviembre de 2015 y lo ocurrido en Niza, al sur del país, el 14 de julio.

Los atacantes fueron abatidos por la policía

Los atacantes fueron abatidos por la policía

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"Estamos viviendo una época de amenazas muy elevadas. Estamos ante un grupo, Daesh (otro nombre con el que se conoce a Estado Islámico) que nos ha declarado la guerra. Nosotros somos una democracia y hoy, después de la muerte de este sacerdote, le doy todo mi apoyo a los católicos de Francia. Debemos estar juntos. Los católicos han sido golpeados, pero todos los franceses nos sentimos consternados. Debemos estar juntos", señaló el presidente francés. 

El Vaticano expresó su "condena más absoluta a todas las formas de odio" y el Papa Francisco informó que rezaría por las personas agredidas. "El bárbaro asesinato del sacerdote y la agresión a los fieles se produjo en una iglesia, un lugar sagrado en el que se anuncia el amor a Dios", dijo Federico Lombardi. 

El párroco fallecido fue identificado como Jacques Hamel, de 84 años de edad. "Él era alguien muy apreciado por la comunidad. Era muy discreto y no le gustaba llamar la atención", comentó en entrevista para medios locales, Eulalie Garcia, quien ha vivido por 35 años en la zona, cita "BBC". 

Este atentado ocurre en plena alerta terrorista y sucede 12 días después de la tragedia en Niza, donde murieron 84 personas y más de 300 resultaron heridas.