El Parlamento de Venezuela, de mayoría opositora, llamó a los ciudadanos y a la comunidad internacional a defender la democracia, al acusar al gobierno de dar un "golpe de Estado" con la suspensión del proceso de referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

En una tensa sesión de cuatro horas, suspendida casi 45 minutos por la irrupción de grupos chavistas en el hemiciclo, la Asamblea Nacional declaró en su resolución "una ruptura del orden constitucional" de parte del "régimen" de Maduro.

En ese sentido, acordó "convocar al pueblo de Venezuela a la defensa activa" de la Carta Magna "hasta lograr la restitución del orden constitucional" y "solicitar a la comunidad internacional la activación de mecanismos" para el "retorno de la democracia".

Aunque el presidente legislativo Henry Ramos Allup había mencionado la posible apertura de un "juicio político" contra Maduro, el tema no fue discutido ni incluido en la resolución.

No obstante, los diputados convocaron a sesión el martes para evaluar "la situación constitucional del presidente", a quien acusan de tener doble nacionalidad, venezolana y colombiana, lo que lo inhabilitaría para ejercer el cargo.

"Daremos los implementos para que comience una sesión para llevar un juicio político y legal al presidente (...) para ver cuál es su responsabilidad en la ruptura constitucional", anotó Julio Borges, jefe de la bancada opositora.

El acuerdo también exige a la Fuerza Armada "no obedecer o ejecutar ningún acto contrario a la Constitución".

El Parlamento decidió además reemplazar "de inmediato" a las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), a los que la oposición acusa de ser aliados del gobierno.

Al considerar la resolución como un "intento chimbo (engañoso) de copiar el golpe de Estado en Brasil", el jefe de la fracción oficialista, Héctor Rodríguez, recordó que la Asamblea fue declarada en desacato por el TSJ hace dos meses y sus actos nulos.

- Golpe y rebelión -

Uno tras otro los opositores denunciaron la existencia de una "dictadura".

"El pueblo tiene derecho a la rebelión. En Venezuela se ha dado un golpe de Estado continuado, que tuvo su culminación al robarle el voto del referendo", agregó Borges, secundado por el diputado Freddy Guevara, quien señaló que es la hora de la "rebeldía popular".

Tras calificar la sesión de "reality show", la diputada oficialista Tania Díaz cuestionó: "¿Cómo dicen ustedes que en Venezuela hay dictadura si ustedes lograron ganar unas elecciones?", cuestionó

Los oficialistas acusaron a su vez a los opositores de buscar dar un golpe de Estado. "No traten de aprovechar coyunturas difíciles para acabar con la patria", dijo el diputado Earle Herrera.

Al cerrar la sesión, Ramos Allup señaló que no es un golpe de Estado promover un recurso que está contemplado en la Constitución, como es el referendo revocatorio.

De gira por Medio Oriente, donde intenta acuerdos para mejorar el precio del petróleo, Maduro hizo desde Arabia Saudita dijo, a través de la televisión oficial, estar atento a sus "responsabilidades constitucionales al frente del Estado y del gobierno".

El jefe de la fracción oficialista llevó incluso un mensaje del presidente: "Diles que les doy un saludo y un abrazo, y que los espero en la mesa de diálogo", refirió.

Pero la crispación puede subir más. Los oficialistas han amenazado con el levantamiento de la inmunidad parlamentaria y la ilegalización de la MUD como agrupación política.


- Alta tensión -

La irrupción de los grupos chavistas en el hemiciclo fue controlada por diputados oficialistas y la Guardia Nacional. Un par de personas sufrieron lesiones leves, pero hubo robos de equipos a la prensa, insultos, golpes y empujones.  

La suspensión del referendo aumentó la tensión política en el país petrolero, que además enfrenta una profunda crisis económica, con severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que el FMI calcula en 475% para 2016.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que arrasó en los comicios legislativos de diciembre pasado y controla el Parlamento por primera vez en 17 años de hegemonía chavista, sostiene que la solución a la crisis es la salida del poder de Maduro, cuya impopularidad llega a 76,5% según Datanálisis.

La MUD llamó a una protesta nacional el miércoles, luego de que el CNE aplazara indefinidamente la recolección de cuatro millones de firmas necesarias para llamar al referendo, acatando fallos judiciales que anularon por "fraude", en cinco Estados, un primer recaudo de rúbricas que abrió el proceso.

Como parte de la respuesta de la MUD, cientos de mujeres marcharon el sábado por estratégicas vías de Caracas, encabezadas por Lilian Tintori, esposa del opositor encarcelado Leopoldo López.

El diputado Luis Florido, encargado de política exterior de la Asamblea, anunció que dirigentes de la MUD pedirán en Washington a la Organización de Estados Americanos (OEA) que aplique la Carta Democrática a Venezuela, que prevé sanciones en casos de ruptura del hilo democrático.

Doce países de la OEA, entre ellios Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, México, Chile y Costa Rica, expresaron "preocupación" e instaron al gobierno al diálogo.

 

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