"Tenemos las firmas, tenemos seis veces más firmas que las necesarias para activar el proceso revocatorio, de las necesarias para pasar la frontera del 1% (unas 200.000)" en esta etapa, aseguró a la prensa el vocero de la oposición, Jesús Torrealba, tras una reunión en la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Torrealba indicó que el CNE anunciará el miércoles el procedimiento de ratificación de esas firmas, que debe hacerse en cinco días con máquinas que cotejan la huella dactilar, tras lo cual la oposición deberá recolectar otras cuatro millones de rúbricas (20% del padrón) para que finalmente se convoque al referendo.

La MUD había entregado al CNE, al que acusa de aliado del gobierno, más de 1,85 millones de firmas el pasado 2 de mayo, pero, según denunció, ha demorado el proceso y utilizado un proceso de verificación para restarle apoyos.

"A partir de ese proceso de verificación mal hecho, mal instrumentado, y con un software absolutamente irregular lograron rebanarnos 600.000 firmas. Sin embargo, nos quedan más 1,3 millones con las cuales es perfectamente posible pasar a la segunda fase del proceso", manifestó.

Torrealba aseguró que el CNE usa un "procedimiento de verificación vicioso, absurdo, que tiene errores" que hace que queden excluidas miles de firmas.

"Esto forma parte de la resistencia que está montando la cúpula corrupta e ineficiente del gobierno para intentar detener, darle lentitud al proceso del referendo revocatorio", agregó el secretario ejecutivo de MUD.

La oposición está urgida por que el referendo sea antes de enero de 2017 -cuando se cumplen cuatro años del mandato presidencial-, pues si Maduro lo pierde se llamará a elecciones. Si la consulta se hace el próximo año sería sustituido por el vicepresidente, nombrado por el gobernante.

Los dirigentes de la MUD fueron recibidos en el CNE por Luis Emilio Rondón, rector afín a la oposición, y no por la presidenta Tibisay Lucena ni las otras tres rectoras, a las que la oposición tilda de chavistas.

 

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