Para los californianos que votaron masivamente por la candidata demócrata Hillary Clinton, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca simboliza la brecha cultural que los separa del resto del país.

El Estado más poblado del país, reputado por su liberalismo cultural, está a la vanguardia del combate ecologista, contra las armas de fuego, por los derechos de los homosexuales y las mujeres, y acaba de legalizar la marihuana.

A la inversa, Trump fue electo en base a una campaña antiemigrantes, proarmas, negando el cambio climático y sembrada de declaraciones sexistas y xenófobas.

Como una señal de su decepción, desde el anuncio del resultado de la elección, miles californianos, principalmente colegiales, universitarios y latinos salieron a manifestar en las calles, los campus, ante las oficinas públicas de Los Ángeles, en Berkeley y otros lugares, con la consigna "No es mi presidente".

La victoria de Trump ha reactivado una campaña que aboga por la secesión de California de Estados Unidos, se trata de "Yes California", una iniciativa creada por Shervin Pishevar, inversor de la compañía de transportes Uber y que defiende un "Brexit a la californiana" amparado en el carácter autosuficiente del estado, que es por sí mismo la sexta economía del mundo y en el que la candidata demócrata, Hillary Clinton, fue votada por mayoría. "California es más potente que Francia y tiene más población que Polonia. Punto por punto, California compite contra países enteros, no contra los otros 49 estado", reza la página web de la campaña, que se identifica ahora por el hashtag: #Calexit.

13 de marzo de 2019. Esta es la fecha que el grupo independentista Yes California ha propuesto para celebrar su referéndum para la independencia.

El vicepresidente de Yes California Independence Campaign, Marcus Evans, ha registrado oficialmente la iniciativa para la independencia de California, en un sistema democrático directo, y, de acuerdo con el artículo II de la Constitución, solicita al procurador general preparar un sumario que verse sobre el "Calexit" y el "plebiscito de la independencia de California de 2019". Evans adjunta, también, un cheque de 2.000 dólares tal como requiere el código electoral californiano.

El texto propone una enmienda a su Constitución para eliminar la sección 1 del artículo III, que dice que "el Estado de California es parte indispensable de los Estados Unidos de América y la Constitución de Estados Unidos es la norma suprema del territorio", y -literalmente- tacha esta parte del texto.

La iniciativa presentada por la plataforma YesCalifornia entra ahora en fase de comentarios del público, después tiene que ser revisada y aprobada por el Estado y finalmente publicada en su versión final para que empiece la recogida de firmas. El grupo que promueve el referéndum presentó nueve iniciativas en este sentido para las anteriores elecciones. Ninguna de ellas reunió el número de firmas necesario para entrar en la papeleta electoral en las elecciones legislativas y a gobernador de noviembre 2018.

Para entrar en la papeleta necesitará reunir 585.407 firmas. Es aquí donde los proponentes cuentan con el efecto Trump para que la gente se anime a dar su apoyo esta vez, al menos, a discutir abiertamente lo que siempre ha sido un movimiento marginal en la política californiana al que nadie tomaba en serio.

 

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