El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, el republicano Paul Ryan, dijo ayer a sus compañeros de bancada que no va a retirar su apoyo al candidato de su partido a la Casa Blanca, Donald Trump, pero no hará campaña a su favor, informaron varios medios estadounidenses.

En una conferencia telefónica con legisladores republicanos, Ryan insistió a sus colegas en que deben centrarse en ser reelegidos en sus distritos en las elecciones legislativas que también se celebrarán el próximo 8 de noviembre, coincidiendo con las presidenciales.

Los republicanos, que actualmente tienen la mayoría tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, temen perder su hegemonía en los próximos comicios por un posible efecto negativo de la candidatura del multimillonario.

"Todos tienen que hacer lo que sea mejor para ustedes en sus distritos", dijo Ryan en la llamada, según fuentes conocedoras de la conferencia citadas por varios medios.

Las palabras de Ryan hacia sus compañeros conservadores se producen apenas unos días después de que se revelara una cinta de Trump que data de 2005 y en la que se escucha al magnate haciendo comentarios soeces y vulgares sobre acoso sexual contra mujeres.

El presidente de la Cámara de Representantes tenía previsto celebrar su primer acto de campaña con Trump este sábado en Wisconsin, estado al que representa, pero tras la revelación de la grabación retiró su invitación al multimillonario.

No obstante, pese a negarse a impulsar su candidatura, Ryan no retirará su apoyo oficial a Trump, algo que muchos republicanos en el Congreso han hecho este fin de semana después de que se desatara el escándalo por dichas afirmaciones.

 

PUB/IAM