Se llama Freegan Pony,  y se trata del el primer y único restaurante de Europa que sirve comida recuperada de la basura. Funciona en un antiguo depósito de material ferroviario abandonado que queda en la zona de la Villete, al extremo norte de París. 

El restaurante es un píonero del "freeganismo", término que viene del inglés freeganism, y designa un estilo de vida alterno al del consumo capitalista, cuyos adeptos procuran abastecerse gratuitamente de lo necesario para su subsitencia, generalmente cosas que han sido desechadas, y su principal combate es contra el desperdicio de alimentos.

Alladin Charni, okupa de 32 años, tuvo la idea de convencer a chefs para cocinar platos gourmet con sobras y reivindicar así una filosofía contra el desperdicio de comida.

El Freegan Pony recupera del mercado de Rungis, el centro de expendio de alimentos más grande del mundo, que queda a media hora hacia el norte de la ciudad, frutas y verduras que estaban destinadas a irse a la basura.

Con esos productos, voluntarios que se ofrecen para trabajar en las tareas de cocina preparan un menú vegetariano de tres platos, por el que los comensales pagan lo que les dicta su voluntad. El dinero recaudado se reinvierte en el funcionamiento del restaurante, para comprar desde ingredientes que no se consiguen gratis en el mercado, hasta aparatos de cocina que son indispensable. No hay otra ganancia para sus gestores que la del disfrute y el reforzamiento de su convicción.

El 3 de febrero de este año, la Asamblea Nacional Francesa adoptó una ley que impide a los supermercados tirar a la basura la comida no vendida. Además, obliga a que los distribuidores establezcan convenios con asociaciones caritativas para entregarles la comida sobrante. Los alimentos que ahora no podrán tirarse se destinarán al consumo humano, a la alimentación animal y a la producción de energía.

Se trata de la primera ley de este tipo que se adopta en el mundo, y los diputados franceses que la impulsaron esperan que se la replique en toda la Unión Europea.


La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que, a nivel global se desperdician cada año 1300 millones de toneladas de comida, es decir un tercio de todo lo que se produce para el consumo humano. Si solo un cuarto de esa cantidad se salvara, podrían alimentarse los 870 millones de personas que pasan hambre en el mundo.

De acuerdo a la FAO, en los hogares de Norteamérica y Europa se desperdician al año un promedio de 100 kg de comida por persona. En América Latina son 25 kg por persona.

La FAO afirma que en los países desarrollados muchos comercios tiran una gran cantidad de alimentos sólo por cuestiones de imagen. Y, además, ruega a los consumidores comprar sólo los alimentos que necesiten y planificar bien la compra.

Freegan Pony estaba pendiente de un proceso  para decidir si las autoridades otorgan el permiso de funcionamiento,y  finalmente, tras nueve meses de negociaciones,  han llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de París, por lo que se alejan de la ilegalidad, con la condición de pagar 25.000 euros al año como alquiler y contribuir con 250.000 euros a la renovación del edificio.

 

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