En la recta final para las elecciones peruanas, Keiko Fujimori es casi una superviviente; ha pasado los sacudones que dejaron fuera de carrera a dos que alguna vez fueron sus principales rivales, Julio Guzmán y César Acuña, ha sorteado intentos de bajar su candidatura y, como desde hace nueve meses, es favorita para ganar este domingo. Pero, aunque dobla a sus más cercanos rivales en intención de voto según las encuestas, es poco probable que gane en primera vuelta.

Verónika Mendoza, candidata del partido de izquierda Frente Amplio, y Pedro Pablo Kuczynski, del partido Perú por el Kambio, son los dos rivales que codo a codo se pelearán la oportunidad de forzar el balotaje de unas elecciones que antes de este domingo habían tenido de todo, menos debate de ideas, según el analista político peruano Ramiro Escobar. “Nos hemos pasado la campaña discutiendo quién se queda y quién se va, y hemos dejado de lado los programas de gobierno, que es donde se debió haber concentrado el debate”, dice Escobar.

Justamente este domingo, los candidatos tuvieron la oportunidad de presentar sus ideas en un debate televisado. Y mientras Mendoza apuntó a un “cambio en la Constitución fujimontecinista”, Kuczynski dijo que apoyará a todo emprendimiento, sin importar su tamaño. Keiko, por su parte, terminó por desmarcarse de la figura de su padre, muy polémica en Perú. Aseguró que respetará en todos los términos los principios de la democracia peruana, a la vez que aseguró que no favorecerá a nadie de su familia durante su hipotético mandato, firmando un acta en vivo y en directo.

Más atrás se han quedado otros candidatos de peso: Alfredo Barnechea cedió favoritismo según la última encuesta Cfk, mientras que Alan García, ex presidente en dos oportunidades, no logró pasar del 6% de las intenciones de voto.

Antes, Keiko había afirmado que le gustaría una segunda vuelta de mujeres junto a Mendoza, algo que puede leerse como una declaración de principios de género. “Ella prevé que le va a ser fácil ganarle a Verónika Mendoza. No lo ha dicho porque sea progénero, es una jugada política”, explica Ramiro Escobar.

Así las cosas, una masiva protesta ha sido convocada en redes sociales para hoy en contra de Keiko y de lo que representa, en el aniversario del “autogolpe” que se dio su padre en 1992 y que le permitió controlar los poderes del Estado. Es la segunda marcha en menos de un mes. Cuestionada hasta el final por proselitismo durante su campaña, mismo motivo por el cual fue invalidada la candidatura de César Acuña, Fujimori se ha mantenido firme y ha resistido los embistes de las rigurosas instituciones políticas peruanas, estrenadas para este proceso. “Esta ley rigurosa se hizo para reorganizar un sistema que es muy inestable, y este cóctel da la sensación de que hay algo farcesco”, explica Escobar. La inestabilidad del sistema, para el analista, se da porque Perú está pasando por un momento en el que los antiguos partidos políticos están viviendo un ocaso, mientras aparecen otros partidos caudillistas, fundados alrededor de una persona, “como el de Perú por un Kambio, de PPK”.

Así las cosas, Perú está hasta el final con una cuota de incertidumbre sobre quiénes son los que, desde este año, gobernarán el país.

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