El Gobierno turco ordenó hoy por decreto destituir a 149 generales y almirantes, el 40 por ciento de todos los militares de ese rango, en coincidencia con el inicio del Consejo Supremo Militar que decide sobre promociones y ascensos en las Fuerzas Armadas.

El decreto fue publicado en el boletín oficial, al amparo del estado de emergencia proclamado la semana pasada como consecuencia del golpe militar fallido del 15 de julio.

Esta orden pretende alejar del Ejército a todos los militares "que sean miembros de la organización terrorista de Fethullah Gülen o tengan vínculos o lazos con ella", informa la agencia Anadolu.

El gobierno achaca a Gülen, un predicador turco residente desde 1999 en Estados Unidos, la responsabilidad del golpe, aunque éste niega toda implicación.

En total, el número de militares expulsados del cuerpo alcanza 1.684 personas, y el grueso pertenece al Ejército de Tierra, con 87 generales, 726 oficiales y 256 suboficiales expulsados.

También han sido obligados a dejar su cargo 32 almirantes y 122 oficiales y suboficiales de la Marina, así como 30 generales de las Fuerzas Aéreas junto a 431 cargos inferiores.

La medida afecta a numerosos generales que ya habían sido enviados a prisión preventiva en los días posteriores a la asonada, acusados de haber organizado el golpe, como el excomandante de las Fuerzas Aéreas, Akin Öztürk.

Actualmente se hallan en prisión preventiva 151 generales y almirantes del total de 358 que existen en las Fuerzas Armadas turcas, según cifras de Anadolu.

Además del ejército, los medios están en el punto de mira de las purgas. Más de cien medios de comunicación y una veintena de editoriales han sido cerrados ayer por decreto del gobierno turco al amparo del estado de emergencia proclamado a consecuencia del fallido golpe militar del 15 de julio.

El decreto enumera tres agencias de prensa, 16 canales de televisión, 23 emisoras de radio, 45 diarios, 15 revistas y 29 editoriales y distribuidoras, informa la cadena CNNTürk

 También se han cerrado los diarios creados recientemente por los periodistas despedidos tras las intervenciones, como Özgür Düsünce o Yeni Hayat, con cifras de entre 30.000 y 45.000 ejemplares diarios vendidos.

Varios de los periodistas empleados en estos medios, especialmente en Erzincan TV, también cerrado hoy, han sido arrestados en los últimos días o están en búsqueda y captura, acusados de mantener vínculos con la cofradía de Gülen.

Según una lista difundida por CNNTürk, 36 de los 45 periódicos cerrados tienen distribución local o provincia, y 9 se difundían a nivel nacional.

También ha sido cerrado Taraf, un diario que en los últimos años había sido uno de los más influyentes de Turquía.

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