Los insultos de connotaciones racistas colgados en las redes sociales, que comparan a los negros con "monos" y piden que se "limpie" el país de blancos, han conmocionado a Sudáfrica 22 años después del final del apartheid.

Enfadada por los desechos abandonados en las playas durante las fiestas de Año Nuevo, una agente inmobiliaria blanca de la provincia de KwaZulu-Natal (este), Penny Sparrow, se soltó en Facebook: "Llamaré en adelante monos a los negros sudafricanos, porque los adorables pequeños monos salvajes hacen lo mismo que ellos: recoger y arrojar desperdicios".

El analista económico Chris Hart fue suspendido del establecimiento bancario Standard Bank por haber denunciado en un tuit el "odio" creciente "contra las minorías", en referencia a la población blanca.

Las declaraciones de Penny Sparrow y de Chris Hart desataron un revuelo en el país, traumatizado por décadas de discriminación entre blancos, negros, mestizos e indios.

"Quiero limpiar este país de todos los blancos. Debemos hacer lo que Hitler hizo a los judíos", reaccionó en Facebook un funcionario, Velaphi Khumalo. Unas declaraciones calificadas de "bárbaras y racistas" por las autoridades locales.

Veintidós años después de la elección del primer presidente sudafricano negro, Nelson Mandela, este mar de injurias "evidencia el trabajo que queda por hacer para que la reconciliación nacional sea una realidad", declaró a la AFP Mienke Steytler del Instituto sudafricano de Relaciones Raciales (IRR).

El Congreso Nacional Africano (ANC), en el poder desde 1994, denunció la "intolerancia racial" y presentó una "demanda por ultraje" contra varias personas, como Penny Sparrow y Chris Hart.

Velaphi Khumalo no figura entre ellas, precisó a la AFP el portavoz del partido, Zizi Kodwa. "Nos hemos querellado contra los que comenzaron los comentarios ofensivos. Khumalo sólo reaccionó", adujo, pese a "condenar" las palabras del funcionario.

El IRR se apresuró a denunciar "la discriminación inaceptable" que hace el ANC entre los autores de comentarios racistas, perjudicial para la reconciliación.

- La "sabiduría de Mandela" -

El partido en el poder también se declaró favorable a una legislación "que criminalice los actos que perpetúan el racismo y glorifican el apartheid".

"A estos individuos hay que castigarlos porque hacen retroceder" Sudáfrica, insistió Zizi Kodwa, afirmando que el país "nunca había estado tan polarizado racialmente como ahora".

En 2000, el 72% de los sudafricanos estimaba que las "relaciones raciales mejoraban". Bajó a 39% en 2012, según una investigación de la presidencia sudafricana.

Criminalizar el racismo no es una solución, estima la Fundación Nelson Mandela. "Debemos seguir la sabiduría de Nelson Mandela: 'La reconciliación es un proceso espiritual que necesita más que un marco jurídico. Debe hacerse en los corazones y las cabezas'", añade el presidente de la fundación, Sello Hatang.

Algunos "no se disculpan hasta que son criticados", lamenta.

"He cometido un error en la elección de mis palabras. No quiero achacarlo a mi diabetes pero creo que esto ha afectado mi capacidad de razonamiento", alegó torpemente Penny Sparrow.

El principal partido de la oposición, la Alianza Democrática, de la que Penny Sparrow es miembro, reaccionó suspendiéndola y acusándola de "deshumanizar a los sudafricanos negros".

Velaphi Khumalo también se disculpó diciendo que sus declaraciones "no reflejan la ideología de una sociedad democrática que es nuestro ideal".

"Con las redes sociales, la gente dice cosas que no diría necesariamente en frente", constata Mienke Steytler.

La situación económica contribuye a alimentar el racismo. "Cuanto más esté de capa caída la economía, más se meterán las personas las unas con las otras", añade haciendo alusión al crecimiento bajo y al desempleo alto.

PUB/IAM