El partido de izquierda radical español Podemos mantuvo este miércoles su negativa a negociar con los socialistas para la formación de un gobierno mientras éstos no hayan descartado claramente toda alianza con el partido liberal Ciudadanos.

"Hemos llegado a un momento en el que hay que optar" entre el partido de centroderecha Ciudadanos y Podemos, declaró el número dos de esta última formación, Íñigo Errejón, a la radio privada Onda Cero, ocho días después que el rey encargase al líder socialista Pedro Sánchez la formación de un gobierno.

Desde las elecciones legislativas de 20 de diciembre, España vive una situación de bloqueo político: el conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy ganó las elecciones con una mayoría (119 de los 350 diputados) insuficiente para gobernar.

Le cierran el paso las otras tres grandes formaciones, el Psoe de Sánchez (89 diputados), Podemos y sus aliados (65) y Ciudadanos (40). Todos dejaron claro que no votarán a favor de un ejecutivo presidido por Rajoy.

El 22 de enero Rajoy declinó la oferta del rey Felipe VI de intentar formar gobierno por falta de apoyos. El monarca confió la misión a Sánchez el 2 de febrero.

Desde entonces, el líder socialista emprendió contactos a derecha e izquierda, sin decir abiertamente si se decanta por Ciudadanos o por Podemos pese a que ambas formaciones se excluyen mutuamente de un pacto.

"Las dos opciones son perfectamente legítimas, lo que no son es compatibles", subrayó Errejón.

"Por lo tanto (...) habrá que elegir en un sentido o en otro", insistió en respuesta a la pregunda de si su partido aceptaría negociar con el Psoe.

Sánchez envió el lunes a las formaciones con las que pretende negociar un documento con sus propuestas de gobierno, sobre empleo, educación, lucha contra la desigualdad y regeneración democrática de un país sacudido por los escándalos de corrupción.

El documento, presentado como un "programa para un gobierno progresista y reformista", tiene "muchos elementos positivos", había reconocido el martes Pablo Iglesias, líder de Podemos. Pero "la confianza se debe fundamentar en los hechos y no las palabras", subrayó.

 

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