Este año 2015, cientos de miles de personas decidieron correr el riesgo y hacer la travesía del Mediterráneo en balsas ilegales, a veces precarias, para huir de la guerra. Con Siria en ruinas y el Isis al acecho, la Unión Europea se convirtió en la tierra prometida para estos miles de sirios, haciendo que las cifras de refugiados de guerra alcanzara niveles vistos solo durante la Segunda Guerra Mundial.

Esto ha hecho que la Fundación del Español Urgente (Fundeu), promovida por la agencia de noticias Efe y por el banco BBVA, eligiera "refugiado" como palabra del año 2015. Esta es la tercera vez que la fundación elige una palabra; en 2013, escogió a "escrache" (término que alude a las manifestaciones convocadas frente a los domicilios de políticos y otros personajes públicos), mientras que en 2014 la elegida fue "selfi".

La palabra fue escogida entre otras 200, las que Fundeu ha recomendado durante el año a periodistas y comunicadores para hacer un correcto uso. Además de las confusiones generadas por el uso terminológico de la palabra, esta también ha sido elegida porque durante todo el año ha remitido un drama humanitario de grandes proporciones.

 

Aclaración de conceptos

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra refugiado no debe confundirse con inmigrante, ni tampoco debiera usarse como sinónimos. Mientras "inmigrante" se refiere a "aquel que llega a un país extranjero para radicarse en él o quien, dentro de su propio país, se instala en un lugar distinto de donde vivía en busca de mejores medios de vida", "refugiado" se usa para hablar de personas que "a consecuencia de guerras, revoluciones o persecuciones políticas, se ve obligada a buscar refugio fuera de su país".

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