El gobierno canadiense debe enfrentarse, una vez más, a la multiplicación de suicidios e intentos de autoeliminación en las comunidades indígenas con la declaración del estado de emergencia en una pequeña comunidad de Ontario (centro).

El domingo por la noche, el primer ministro, Justin Trudeau, informó en un mensaje en la red Twitter de que su gobierno seguía dispuesto a "buscar mejorar las condiciones de vida de los nativos".

El jefe del pueblo de Attawapiskat, Bruce Shisheesh, advirtió sobre la proliferación de intentos de suicidio en su reserva de 2.000 personas, aislada en el norte de Ontario, cerca de la Bahía de James.

Charlie Angus, miembro local del Partido Democrático (NPD, izquierda), pidió una acción vigorosa de los responsables de los servicios sociales y sanitarios del Gobierno.

La ministra de Salud, Jane Philpott, se manifestó "profundamente entristecida" por la multiplicación de los intentos de suicidio y dijo el domingo que su personal y los interlocutores sociales trabajarían "para encontrar soluciones".

Según el líder Shisheesh, citado por la radio pública Radio Canadá, ha habido casi un centenar de intentos de suicidio en los últimos seis meses con empeoramiento en las últimas semanas. En marzo, se registraron 28 intentos y en los primeros 9 días de abril hubo 11 tentativas de suicidio, dijo el indígena.

 

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