Las autoridades estadounidenses confirmaron que 14 personas fallecieron y la misma cantidad de heridos, en el tiroteo perpetrado este miércoles en un centro para pacientes con problemas mentales en la ciudad de San Bernardino, al este de Los Ángeles.

"Sé que hay muertos, pero todavía no sabemos cuántos. También sé que hay heridos", dijo Olivia Bozek, del departamento de comunicación del condado de San Bernardino antes que se confirmara la cifra oficial, quien confirmó que "entre uno y tres sospechosos se dieron a la fuga".

Los hechos ocurrieron en el Centro Regional Inland, que acogía por la mañana una recepción para el personal del condado.

"Durante el evento varias personas entraron y empezaron a disparar. Al parecer el o los atacantes huyeron en un (vehículo) todo terreno negro", señaló la sargento Vicki Cervantes.

El presidente estadounidense, Barack Obama, fue informado de inmediato por su consejera de Seguridad Interna, Lisa Monaco, a quien pidió mantenerlo al tanto de los acontecimientos.

Este tiroteo sucede pocos días después de que un hombre armado matara a tres personas e hiriera a otras nueve en un ataque contra una clínica de planificación familiar en el estado de Colorado, al oeste del país.

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