El Observatorio Sirio de Derechos Humanos denuncia que las fuerzas gubernamentales sirias han lanzado un ataque con gas en un barrio de la ciudad de Alepo (norte), que ha provocado síntomas de asfixia a unas 60 personas, entre ellas menores.Fuentes médicas han informado de que los 60 casos se registraron en la zona de Al Sukari, donde los efectivos del régimen lanzaron barriles explosivos con gas cloro.

Desde Al Sukari, el director del Organismo Forense de Alepo Libre, Mohamed Kahil, ha explicado que helicópteros militares, cuyo origen no precisó, arrojaron barriles de explosivos con gas cloro contra ese distrito, controlado por los rebeldes. Kahil afirmó que el número de personas afectadas por asfixia es superior al centenar, "ya que en un hospital fueron ingresadas 80 y, en otro, 50".

El responsable médico agregó que su organismo, que presta servicios sanitarios, atendió a algunos de los afectados, que más tarde fueron trasladados a un hospital. Por su parte, el cirujano Rami Klazi tampoco descartó que el número de casos de asfixia sea superior al centenar.

"Según lo que me han contado mis colegas y activistas de allí, el bombardeo fue llevado a cabo con gas cloro", apuntó Klazi, que no reside en Alepo, pero que mantiene contacto con médicos en el interior de la urbe.

La Defensa Civil siria, un grupo de voluntarios que lleva a cabo labores de rescate en áreas bajo control opositor, difundió un video en el que se puede ver a varios de sus miembros limpiando con mangueras de agua la piel y la ropa de varios de los afectados por el ataque. En otra secuencia, se muestra cómo varias personas con síntomas de asfixia son atendidas en un centro sanitario con mascarillas de oxígeno.

¿Cuáles son los efectos?

Las armas químicas son consideradas de destrucción masiva por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al tener la capacidad de matar, herir o incapacitar al enemigo.

"El gas cloro es un gas tóxico con propiedades corrosivas, que es usado también industrialmente. Al  mezclarse con agua se forma ácido clorihídico, que funciona como irritante, produciendo quemaduras de la vía aérea y provocando daños pulmonares, pudiendo provocar la muerte en caso de una alta exposición a este químico", explica Miguel Ángel Marchesse,  docente del programa de Medicina de Urgencia y Emergencia de la Universidad San Sebastián en Chile.

Algunos de los síntomas son tos, irritación en los ojos y quemaduras corniales, dolor de garganta,  y dificultad respiratoria que puede llevar a la asfixia  por irritación bronquial y bronco espasmo, señala Marchesse.

Según un informe de expertos de la ONU entregado en agosto al Consejo de Seguridad, el Gobierno del presidente sirio, Bashar Asad, y los terroristas del grupo Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) han utilizado armas químicas en Siria desde 2013.
 

Ese año el Ejecutivo de Damasco aceptó la destrucción de su arsenal químico tras varios supuestos ataques, una eliminación que se llevó a cabo en base a una resolución aprobada por el propio Consejo de Seguridad de la ONU, que establecía la posibilidad de imponer castigos en caso de incumplimiento.

Sin embargo, Rusia, aliada de Asad, ha descartado la imposición de sanciones a Siria en la ONU por el uso de armas químicas y considera que el informe elaborado al respecto no deja clara la responsabilidad del régimen.

Por su parte, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (Opaq) afirmó estar "preocupada" este miércoles por la presunta utilización de armas químicas. "Estamos preocupados por las recientes acusaciones de utilización de agentes químicos en Alepo", indicó en un comunicado Ahmet Uzumcu, director de la Opaq, una organización internacional independiente que coopera con Naciones Unidas, con sede en La Haya.


 

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