Violento, inestable y homfóbico: así describen al estadounidense de origen afgano que juró lealtad al Estado Islámico antes de perpetrar el peor ataque desde los atentados de 2001 en Estados Unidos al abrir fuego en una discoteca gay de Orlando, Florida.

En 2009, se casó con su primera esposa, de la que se divorció en 2011, según documentos judiciales conocidos por la AFP.

En una entrevista, esa ex esposa afirmó que lo abandonó en 2011 por temer por su vida, y añadió que era abusivo y violento.

"No era una persona estable", dijo al diario The Washington Post la mujer, que no se identificó para resguardar su seguridad.

"Me pegaba. Podía llegar a casa y empezar a pegarme solo porque la ropa no estaba lavada o algo por el estilo", dijo al Post.

Según su relato, ambos se conocieron en Nueva York pero en marzo de 2009 se mudaron a Fort Pierce, Florida.

Frente a la violencia cada vez mayor, la mujer pidió ayuda a sus suegros, que la sacaron del apartamento que compartía con Mateen, de quien luego se divorció.

"Ellos literalmente salvaron mi vida", dijo de sus suegros la mujer.

La ex esposa describe Mateen como una "persona privada" y no particularmente expresiva sobre su fe musulmana.

Dijo que poseía un revólver de pequeño calibre por su trabajo como guardia de seguridad en un centro de reclusión para delincuentes juveniles.

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