El exprisionero norteamericano Albert Woodfox, encarcelado durante 43 años en aislamiento solitario en una cárcel de Luisiana (EEUU), aseguró hoy que la elección de Donald Trump fue "un terrible error" y que la discriminación contra las minorías en Estados Unidos no cambiará con el nuevo presidente.

Liberado en febrero de este año, Woodfox, de 71 años, formó parte -junto a Robert King y Herman Wallace- de "Los tres de Angola", los prisioneros negros militantes de la extinta organización nacionalista "Las Panteras Negras", acusados de asesinar a un oficial carcelario en la prisión conocida popularmente como Angola.

Durante una conferencia junto a King en la sede de Amnistía Internacional en París, Woodfox expresó que ha habido "cambios superficiales" en los últimos años, pero "aún continúa el racismo y la discriminación institucional" en EEUU, por lo que "la lucha continúa".

Por su parte, King dijo que la elección de Trump es sólo un "cambio de figura y poder pero el sistema político sigue siendo el mismo" y subrayó que la lucha por los derechos de los negros continúa "no importa quien esté en el poder".

King añadió que la sociedad estadounidense ha vivido un "cambio de percepción" sobre los asuntos raciales, evidenciado "en el hecho de que Trump, que hizo su campaña con un mensaje racista y discriminatorio", no recibiera la mayoría del voto popular.

Woodfox también dijo apoyar plenamente al movimiento "Black Lives Matter" ("Las vidas de los negros importan"), surgido tras las fuertes represiones policiales en contra de los sectores afroamericanos en EEUU y al que describió como "el nuevo Panteras Negras, defensor de las minorías".

Para King, "Black Lives Matter" no es más que la "continuación de la lucha" en favor de las minorías en EEUU, que comenzó "cuando Martin Luther King luchó por nuestros derechos y cuando los esclavos se escaparon de las plantaciones".

"Esto no significa -añadió King- que la vida de los negros importa más que cualquier otra vida, sino que también importan como cualquier otra vida".

Por último, Woodfox, quien lleva apenas nueve meses fuera de prisión, aseguró que para él es sólo una "libertad física", pues "yo he sido libre por los últimos 45 años, yo aprendí a vivir en tranquilidad conmigo mismo".

"El Estado pasó años tratando de corromperme y de hacerme renunciar a mis ideales políticos a cambio de sacarme del confinamiento solitario y de mi libertad, pero después de 40 años se cansaron", sentenció.

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