El mundo de la arquitectura está de luto. Este jueves a los 65 años falleció en Miami la arquitecta angloiraquí Zaha Hadid. 

La brillante creadora perdió la vida a causa de un infarto al corazón tras ser internada por bronquitis en la sureña ciudad estadounidense. 

Mundialmente reconocida, Hadid fue precursora en la "intromisión" de la mujer en el mundo de la arquitectura. Una mundo machista cuya lucha marcó su carrera y que la dejó victoriosa, con un legado fenomenal y un reconocimiento que ya trasciende su vida.

Hadid nació en Bagdad, capital de Irak, en 1950. Estudió matemáticas en la Universidad Americana de Beirut y arquitectura en la Architectural Association de Londres en 1979. 

Sin embargo el machismo de la profesión la llevó a estrenarse como arquitecta exclusiva de una obra recién en 1994. Rolf Fehlbaum le dio la primera oportunidad al ofrecerle la arquitectura de la Estación de Bomberos Vitra en Weil am Rhein, Alemania. Y no se equivocó. 

Diez años después de esa primera demostración, Hadid se convertiría en la primera mujer en obtener el premio Pritzker (2004), un símil al premio Nobel dirigido a la arquitectura. 

Según confidenciaba, sus obras tenían como objetivo "repensar la arquitectura". Convertir edificios en paisajes y enfrentar los límites físicos de la construcción. 

Entre sus obras más destacadas se encuentran el centro cultural Heydar Aliyevfue, ubicado en Baku, Azerbaiyán (2013), Guangzhou Opera House, China (2010), Centro Acuático de Londres, destinado a los Juegos Olímpicos de 2012, el Museo MAXXI de las artes del siglo XXI, Roma (2009), y Dongdaemun Design Plaza, Seul, Corea del Sur (2014). 

En la actualidad tenía en carpeta la arquitectura del frente marítimo de Estambul y el diseño de un estadio para Qatar 2022. 

Mujer y musulmana. Su búsqueda por reinventar el mundo y desafiar la arquitectura física formal comienza una nueva etapa marcada por su genialidad, la que a partir de hoy es su legado. 

Revisa alguna de sus obras en nuestra galería de imágenes. 

PUB/SVM