La estela de humo que dejan los motores diesel del portaaviones Almirante Kuznetsov ya se pueden apreciar claramente desde territorio británico. La flota de ocho naves con capacidad nuclear rusa ya ingresó al Canal de la Mancha, una acción considerada como altamente desafiante por el Reino Unido y la OTAN, en medio de un ambiente de alta tensión entre Londres y Moscú.

Los barcos de guerra rusos salieron el 15 de octubre desde Severomorsk, puerto principal de la Flota del Norte rusa con rumbo a Siria junto a otras siete naves, entre las que figuran cruceros y a lo menos un submarino, todos con capacidad nuclear.

Después de fuertes cuestionamientos de Londres a los bombardeos del gobierno de Vladimir Putin en Siria, Moscú ordenó el zarpe del convoy y en su paso, dar dos señales de poder al Reino Unido: efectuar ejercicios militares al norte de Escocia y luego cruzar por el Canal de la Mancha.

Los barcos rusos ya ingresaron al canal inglés, donde son monitoreados por dos modernas naves inglesas y otras seis de la OTAN, elevando el nivel de tensión al máximo en el Atlántico.

El ingreso del convoy ha evidenciado la actitud desafiante de la marinería rusa. En cada barco se aprecia una gran cantidad de guardias fuertemente armados con ametralladoras apuntando hacia la costa para evitar cualquier acercamiento a las naves.

Impacto en la prensa

La llegada del convoy al canal ha causado gran revuelo en lo medios ingleses, que siguen paso a paso al Almirante Kuznetsov y sus barcos escoltas. 

El titular principal de Daily Mail refleja el ambiente que domina en el Reino Unido: “Los rusos ya están aquí”. Mientras el The Telegraph encabeza con “Buques de guerra rusos llegaron a Gran Bretaña y naves de la Real Armada los siguen como sombras”.

PUB/AOS