Es la última ciudad importante que mantiene el Estado Islámico en Irak, la seguida en importancia dentro del su autollamado califato, la primera es la capital Raqqa. Perderla sería un golpe remecedor para las alicaídas filas yihadistas. Por todo esto, las fuerzas de la colación esperan una resistencia férrea de las fuerzas terroristas.

La batalla por Mosul puede ser del golpe de gracia para el Estado Islámico, pero lo mismo, no será fácil. Puede ser un combate de semanas o que, incluso, se puede extender por meses, según han confesado las propias fuerzas lideradas por Estados Unidos.

El combate, que se inició el lunes, será sangriento pues se espera que la infantería compuesta mayoritariamente por fuerzas iraquíes tenga que luchar en medio de la ciudad, edificio por edificio, enfrentando francotiradores del Estado Islámico, minas, trampas y ataques sorpresivos en diferentes posiciones, gracias a una amplia red de túneles que controlarían los yihadistas.

Para ello las fuerzas iraquíes cuentan con rifles de asalto y de largo alcance, metralletas, desminado, tanques, artillería, helicópteros y aviones como el Sukhoi Su-25 y jets F-16.

Escudos humanos y armas químicas

La ONU, en tanto, advirtió de la posibilidad de que el Estado Islámico (EI) utilice a la población civil de Mosul como escudos humanos e incluso que usen armas químicas ante la ofensiva para expulsarlos.

"No podemos descartar la posibilidad de que haya un ataque con armas químicas", dijo a los periodistas la coordinadora humanitaria de Naciones Unidas en Irak, Lise Grande, a través de una videoconferencia.

Se trata, según Grande, del "peor escenario" posible y las fuerzas armadas iraquíes no lo consideran probable, pero es una posibilidad que se tiene en cuenta tras supuestos episodios de utilización de gas mostaza por parte de los terroristas en Irak.

"La preocupación está vinculada a eso", dijo Grande, que alertó sobre el "riesgo extremo" al que está expuesta la población de la ciudad, controlada por el EI desde 2014.

Ese peligro llega por ejemplo en forma de fuego cruzado, artillería o francotiradores, explicó la responsable de la ONU, que apuntó que se cree que los yihadistas han colocado explosivos trampa en "grandes áreas de la ciudad".

También se considera probable que el EI, como hizo anteriormente en Faluya, trate de usar a civiles como escudos humanos o que los expulse de forma masiva frente al avance de las fuerzas iraquíes y kurdas.

Por todo ello, Naciones Unidas se está preparando para un posible desplazamiento masivo de población desde Mosul.

En el peor escenario posible, la organización estima que hasta un millón de personas podrían huir de la ciudad, donde calcula que actualmente viven entre 1,2 y 1,5 millones de civiles.

 

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