La populista de derecha Keiko Fujimori llega con ventaja este domingo para un debate clave frente a su rival de centro-derecha, Pedro Pablo Kuczynski, un duelo decisivo para definir al ganador del balotaje presidencial del 5 de junio en Perú.

Se trata del último encuentro entre ambos postulantes antes de la elección, en una semana que, pese al ascenso, no ha sido positiva para la favorita: el ahora exsecretario general de su partido es investigado por lavado de dinero, mientras que su candidato a la vicepresidencia ha sido acusado por sus adversarios de manipular unas grabaciones y enviarlas a un canal de TV para deslegitimar esa denuncia.

En tanto, Kuczynski, de 77 años, aún se recupera de un primer debate que ambos tuvieron el 22 de mayo y que su contendiente manejó con mayor audacia y provocación, mientras él se centró en propuestas aunque con un lenguaje poco ágil y efectivo, según analistas.

En la última semana, Keiko, del partido Fuerza Popular, ha visto encumbrar la intención de voto a su favor y rompió el empate técnico que mantenía con Kuczynski, de Peruanos por el Kambio (PPK, acrónimo de su nombre), según varios sondeos difundidos recientemente.

De acuerdo con un simulacro de votación realizado por la firma Gfk, Fujimori, de 41 años, se perfila como la primera presidenta de Perú, al obtener 45,4% de las preferencias, en tanto Kuczynski, economista y exfuncionario del Banco Mundial, logra 41,6%.

"Faltando poco más de una semana (para las elecciones) se observa un cambio en la tendencia de intención de voto a favor de Keiko Fujimori. Si bien los resultados del simulacro están dentro del margen de error, hay indicadores que dan cuenta de una transformación en el ánimo electoral", afirmó Hernán Chaparro, gerente de GFK.

El analista destacó que Fujimori ha sacado ventaja en los indicadores de imagen, en especial la percepción de confianza en un triunfo -"se le ve con ganas de ser presidente"- donde a Kuczynski se le percibe como falto de determinación por una victoria, lo que se evidenció en el primer debate del 22 de mayo.

Keiko es hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), condenado por delitos de corrupción y lesa humanidad. En las elecciones del 10 de abril, ella obtuvo 39% de los votos, seguida por Kuczynski con 21%. Además, su partido Fuerza Popular obtuvo la mayoría absoluta en el Congreso (73 congresistas sobre 130) mientras que PPK consiguió 18 legisladores.

La favorita y las acusaciones

Los sondeos han alimentado la sensación de que Fujimori llega este domingo como favorita al último debate presidencial, en el cual Kuzcynski debe ser capaz de marcar diferencias y presentarse como la alternativa democrática ante la tentación totalitaria que depara su rival a ojos de una parte del electorado, según diversos analistas.

A mediados de mayo, a través de una denuncia periodística se conoció que el entonces secretario general del fujimorismo, Joaquín Ramírez, era investigado por la oficina antidrogas de Estados Unidos (DEA) por lavado de dinero. La acusación fue hecha por un informante de la DEA, quien incluso dijo que Ramírez le confesó haber lavado 15 millones de dólares de Fujimori para su primera campaña en 2011.

El fujimorismo rechazó los cargos pero Ramírez renunció. El domingo pasado, un programa de Panamericana Televisión difundió una grabación telefónica donde supuestamente el informante de la DEA se desdice de la acusación. Sin embargo, la grabación fue adulterada. Una periodista del canal mostró el audio original en donde el acusador en verdad insistía en su denuncia.

Las grabaciones habían sido entregadas por el candidato a la vicepresidencia del fujimorismo, José Chlimper. El caso provocó el retiro del programa.

El tema fue aprovechado por sus opositores para recordar las prácticas de Vladimiro Montesinos, el siniestro asesor de Fujimori padre, quien entregó dinero a políticos y medios de comunicación a cambio de su apoyo, además de armar campañas de desinformación para desprestigiar a sus opositores.

"PPK tiene margen de maniobra todavía, con dos vertientes a su favor: una, relacionada al tema del montesinismo, que es un factor externo y que le puede favorecer sin que él mueva un dedo y el otro, sacar a relucir que tiene una estrategia centrada con miras a ganar las elecciones", dijo a la AFP el director de la consultora Vox Populi, Luis Benavente.

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