Año tras año, los padres de medio mundo se empeñan en llevar a sus hijos a tiendas y centros comerciales para que se fotografíen con el Viejito Pascuero. Y, año tras año, muchas familias acaban riéndose con las absurdas fotos de sus hijos gritando, llorando, tratando de escapar o simplemente poniendo caras raras.

Y es que el Viejito Pascuro puede parecer muy entrañable: se trata de un señor mayor que viene a traer regalos desde el Polo Norte donde vive con duendes y renos. Sin embargo, desde otro punto de vista, Santa no deja de ser un viejo al que a penas se le ve la cara con tanto pelo blanco y que viste de una manera muy muy muy rara. Esta última visión debió ser la que tuvieron los niños y niñas que protagonizan las siguientes fotos que te mostramos en la galería y que por mucho que se empeñaran sus padres, ellos no estaban nada a gusto sobre las rodillas de aquel desconocido.

 

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