Vestido formal, con una corbata blanco y rojo, el gato de la embajada de Ecuador en Londres vigiló de cerca a la prensa por la ventana. El felino es tan popular que tiene su propia cuenta de Twitter, con más de 22 mil seguidores. Mientras tanto, en el interior, Julian Assange, fundador de WikiLeaks, era interrogado por los cargos de violación presentados en 2010.