El ex presidente de Estados Unidos George W. Bush hizo ayer su primera aparición en la campaña electoral de su hermano Jeb, precandidato presidencial republicano, en la ciudad de Charleston, estado de Carolina del Sur.

"Entiendo que los estadounidenses estén molestos y frustrados", dijo George durante el primer acto de campaña para su hermano, Jeb Bush. "Pero no necesitamos en la Oficina Oval a alguien que refleje y avive nuestra molestia y frustración", remarcó.

"Yo fui testigo de Jeb en acción", dijo el ex presidente George W. Bush, de 69 años, acompañado de su esposa Laura. "Pueden estar seguros de que se comportará de forma confiable y adecuada en el escenario mundial".

El otrora mandatario estadounidense hizo referencia -sin dar nombres- a otros precandidatos republicanos. "El más fuerte del salón no es el más ruidoso", dijo George W. Bush en lo que se leyó como una alusión a Donald Trump y sus explosivas declaraciones sobre, entre otras cosas, los migrantes.

Al principio, Jeb Bush era considerado uno de los favoritos, pero luego empezó a caer. En el caucus en Iowa obtuvo apenas el 2,8% de los votos, mientras que en las primarias de New Hampshire sacó un 11%.

A pesar de varios meses de predecir que Trump se desvanecería, son las aspiraciones de Jeb Bush a la Casa Blanca las que están en peligro, especialmente si no es capaz de una sólida actuación durante las primarias en South Carolina del próximo sábado.

 

PUB/IAM