El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, describió este domingo la explosión del sábado en Manhattan como el resultado de "una bomba", pero agregó que "no tenía vínculo con el terrorismo internacional".

La explosión en el barrio de Chelsea el sábado de noche dejó 29 heridos, uno de ellos de gravedad, y numerosos daños materiales. Tuvo lugar cuando está a punto de iniciarse la asamblea general de la ONU y unos 1.000 policías suplementarios fueron desplegados "por precaución", indicó el gobernador.

La explosión se registró a dos días de que líderes mundiales encabezados por el presidente Barack Obama converjan en Nueva York para la Asamblea Anual, la cual normalmente transcurre blindada por draconianas medidas de seguridad.

El alcalde de Blasio dijo que no hay de momento evidencias que supongan una acción terrorista y aseguraron que la ciudad de 8,4 millones de habitantes no estaba bajo ninguna amenaza específica.

"Por el momento no hay pruebas de vínculos con el terrorismo, es información preliminar", dijo De Blasio en una conferencia de prensa.

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