Grandes empresarios de Argentina firmaron este lunes con el gobierno un compromiso para mantener sus plantillas de trabajadores por 90 días, mientras avanza en el Congreso un proyecto de ley antidespidos que el presidente Mauricio Macri amenaza con vetar.

La declaración llamada Compromiso por el Empleo consta de tres puntos que los empresarios "quieren comprometerse" a cumplir "ante el momento de cambio positivo y de transición económica" del país, dice el texto difundido por el ministerio de la Producción.

"Quiero agradecer este compromiso que han asumido hoy, que tiene que ver con un momento en que todos tenemos que poner el hombro para poner en marcha a nuestro país", dijo Macri, que lidera una alianza de centroderecha, sin precisar el contenido del acuerdo, al hablar ante empresarios y algunos sindicalistas que colmaron el Salón Blanco de la Casa Rosada.

El presidente expresó además su deseo de que "muchos más vayan firmando en los próximos días" el acuerdo, aunque no aclaró cuántos empresarios ya suscribieron la iniciativa.

Según el texto, los empresarios se comprometen a "no reducir sus planteles de empleados durante al menos los próximos 90 días", a "generar planes de inversión para promover más puestos de trabajo" y a "trabajar junto al gobierno nacional y los sindicatos en una agenda de desarrollo y de mejorar de calidad del empleo en el país, sector por sector".

El diputado opositor Héctor Recalde, jefe del bloque kirchnerista (centroizquierda), consideró el acuerdo "medio engañoso, porque no es lo mismo no despedir que no reducir plantilla, porque podrían reemplazar a los viejos (empleados) por otros nuevos".

Los empresarios dijeron creer que "las medidas que está tomando el Gobierno Nacional son las adecuadas para alentar la creación de nuevos puestos de trabajo".

En el texto, rechazaron el proyecto de ley antidespidos, ya aprobado por el Senado y que espera tratamiento en la Cámara de Diputados, al considerar que "introduce un cepo al trabajo que dificulta las nuevas inversiones y generará el efecto contrario al que dicen buscar".

El gobierno de Macri intenta bloquear esa norma, alegando que frenará las inversiones.

La ley establece que por seis meses un trabajador despedido sin causa puede solicitar su inmediata reincorporación o acogerse al beneficio de la doble indemnización.

Casi la mitad de los argentinos teme perder el empleo, en un contexto económico de caída del consumo y casi 40% de inflación anual, según privados, de acuerdo a un sondeo publicado el domingo pasado de la consultora Analogías.

Según sindicatos, los despidos suman ya unos 100.000 desde que asumió Macri en diciembre, de los cuales al menos unos 11.000 corresponden a empleados públicos, según admitió el gobierno.

El acuerdo no hace referencia a frenar las cesantías en la administración pública tanto nacional, provinciales o comunales.

"Es un artilugio para seguir dilatando", advirtió Facundo Moyano, diputado del Frente Renovador, una oposición moderada que respalda la ley antidespidos.

 

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