El gobierno venezolano y la oposición iniciaron un diálogo para resolver la grave crisis política, aunque los adversarios del presidente socialista Nicolás Maduro advirtieron que no claudicarán en buscar su salida anticipada del poder.

Tras semanas de escalamiento del conflicto, los esfuerzos del Papa Francisco y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) rindieron frutos, al acordarse la agenda de conversaciones durante una reunión entre delegados de ambas partes que empezó la noche del domingo y concluyó este lunes de madrugada.

Los diálogos girarán en torno a cuatro temas que serán abordados en mesas separadas y cuya instalación se producirá de forma "inmediata", según un comunicado leído por el representante del Vaticano, Claudio María Celli, tras una primera "reunión plenaria del diálogo nacional".

Una de las mesas estará dedicada a la paz, respeto al estado de derecho y a la soberanía; otra discutirá de verdad, justicia, derechos humanos, reparación de víctimas y reconciliación.

La tercera tendrá a su cargo lo económico y social, para encarar la severa crisis económica que genera escasez de alimentos y medicinas, y la cuarta la generación de confianza y cronograma electoral, indicó el documento.

Las partes convinieron volver a encontrarse el próximo 11 de noviembre en Caracas, tras la cita de este lunes en un museo de la capital.

"Con el propósito de mantener y preservar un ambiente de paz y de concordia, el gobierno y la oposición se comprometieron a disminuir el tono de agresividad del lenguaje utilizado en el debate político", destaca el texto leído por Celli junto al secretario general de la Unasur, el expresidente colombiano Ernesto Samper.

PUB/SVM