La adolescente brasileña que fue víctima de una violación colectiva en Brasil ha dejado un mensaje de agradecimiento a las personas que la están apoyando en Facebook. La joven de 17 años, que fue agredida por más de 30 hombres y grabada en un vídeo que después se hizo viral ha afirmado que no le “duele el útero”, si no “el alma porque existan personas tan crueles que son impunes”. Pese a la indignación generada por la violación a la joven en todo el país, las autoridades todavía no han detenido a ningún sospechoso.

El incidente se descubrió cuando uno de los sospechosos publicó en Twitter un video de la adolescente desnuda y semiinconsciente, rodeada de varios hombres que la insultaban a rostro descubierto, afirmando uno de ellos que la violaron más de 30 personas. La cuenta donde se publicó el video fue suspendida.

La policía dijo que la joven relató que le asaltaron más de 30 hombres y jóvenes, pero no ha podido confirmar aún cuántas personas participaron en la violación, ya que la investigación está en curso. “Existen indicios claros que apuntan a que esta violación ocurrió en efecto, pero aún tenemos que investigar más antes de poder confirmarlo del todo”, dijo Fernando Veloso, director del departamento de la policía civil de Río, en una rueda de prensa el viernes

Un joven que se identificó como el autor del vídeo sobre la violación en una favela de Río de Janeiro y un futbolista, supuesto novio de la menor, han declarado ante las autoridades acerca de estos hechos, informaron medios locales.

El autor del vídeo, Raí de Souza, de 22 años, admitió que mantuvo relaciones “consentidas” con la víctima, pero negó su participación en la supuesta violación colectiva, dijo el jefe policial Alessandro Thiers, titular de la Comisaria de Represión de Crímenes de Informática (DRCI), que investiga el caso.

Thiers señaló que el autor confeso del vídeo explicó que la frase “treinta pasaron por aquí” hacía referencia a una canción de “funk”, como se conoce el ritmo de “hip-hop” de las favelas cariocas. De Souza, que no estaba entre la lista de sospechosos, se presentó a la comisaría la noche del viernes junto a Lucas Perdomo, de 20 años y jugador del modesto Boa Vista, equipo de la primera división del Campeonato Carioca que se disputa en el estado de Río de Janeiro.

La víctima indicó que era novia del futbolista desde hacía tres años y que estuvo con él un día antes de la violación. Sin embargo, el deportista negó su noviazgo con la joven y manifestó que su amigo fue el único que tuvo relaciones sexuales con ella.

Los dos jóvenes fueron dejados en libertad por la Policía después de declarar. La Policía Civil de Río de Janeiro admitió que existen “indicios” de la violación colectiva, pero todavía faltan pruebas para acusar a los presuntos responsables de los hechos.

El caso ha conmocionado a Brasil y ha provocado una cadena de condenas en las redes sociales, entre ellas la de Dilma Rousseff, la presidenta suspendida temporalmente del cargo, y del Gobierno interino de Michel Temer, además de la ONU y otros organismos. Temer anunció que se creará un departamento en la Policía Federal para coordinar en todo el país la lucha contra los delitos a las mujeres y destacó que el Ejecutivo está movilizado, junto con la Secretaría Pública de Río de Janeiro, para “castigar con rigor a los autores de la violación”.

El ministro brasileño de Justicia, Alexandre de Morais, se reunió el mismo viernes con el secretario de Justicia de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, y convocó para la próxima semana a una sesión de emergencia con otros secretarios regionales para constituir un equipo de lucha contra esos delitos.

La adolescente ratificó el viernes, en una declaración, su versión de que, después de encontrarse con su supuesto novio, perdió el conocimiento y se despertó desnuda, narcotizada y rodeada por 33 hombres armados con fusiles y pistolas.

En varias ciudades hubo manifestaciones de apoyo a la joven y de condena a las violaciones y a los intentos de criminalizar a las víctimas. En Río de Janeiro, unas 200 personas, en su mayoría mujeres, se concentraron frente a la Asamblea Legislativa, con pancartas de rechazo a las violaciones con lemas como “Cuando digo no, es no” y “No a la cultura de la violación”.

En Sao Paulo se erigió un mural en la Avenida Paulista con mensajes de apoyo. De acuerdo con datos del Foro Brasileño de Seguridad Pública (Fbsp), una mujer es violada cada once minutos en el país y 47.636 personas sufrieron una agresión sexual en 2014.

 

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