Hillary Clinton inició ayer una fase inédita en la historia de la política estadounidense al aceptar la candidatura del partido Demócrata a la Casa Blanca, con la ilusión de continuar la tarea de su marido, Bill Clinton, y del actual mandatario Barack Obama.

En la última jornada de la Convención Nacional demócrata que se realizó en Filadelfia, la ex secretaria de Estado hizo un discurso en el que lanzó críticas contra su contrincante, el republicano Donald Trump.

La ex secretaria de Estado lanzó un llamado a la unidad entre los estadounidenses. “Estados Unidos está en un momento decisivo”, planteó. “Fuerzas poderosas están tratando de separarnos como país”.

“Trump nos quiere dividir del resto del mundo y los unos de los otros en EEUU”, denunció. “Quiere que temamos el futuro y nos temamos mutuamente”.

“No construiremos un muro. En lugar de eso construiremos una economía en la que cualquier persona que quiere un trabajo lo obtenga”, aseguró, “y un camino para los inmigrantes que ya están colaborando con nuestra economía”.

“Hay republicanos o independientes que están en favor de nuestra campaña”, declaró Clinton, quien dijo que gobernará “para todos los estadounidenses”.

También anunció que promoverá cambios legales e incluso una reforma constitucional con el fin de “no permitir jamás que Wall Street arruine la economía del país nuevamente”.

“Wall Street y los superricos van a comenzar a pagar su contribución en la forma de impuestos”, añadió.

También llamó a que las empresas “compartan sus ganancias” y se comprometió, si es elegida, a realizar un diálogo bipartidario en los primeros cien días de mandato con el fin de generar más empleos.

“Con Bernie Sanders trabajaremos juntos para que la matrícula universitaria sea gratuita para la clase media”, aseveró, mencionando a su contrincante en las primarias.

En un discurso en el que aludió varias veces a los fundadores de EEUU, Clinton insistió en el lema “más fuertes juntos”, para construir un país “en que la economía funcione para todos, y no sólo para los más ricos”, y en el que “el amor triunfe sobre el odio”.

“Con humildad, determinación y la confianza ilimitada en Estados Unidos, acepto su nominación para presidenta”, declaró Clinton en medio de la ovación de sus partidarios en el Wells Fargo Center de Filadelfia.

Clinton mencionó la amenaza del terrorismo internacional y reiteró que mantendrá los esfuerzos contra Isis.

En el plano internacional, también lanzó un desafío a Rusia e insistió en su planteamiento de comprometer firmemente el apoyo estadounidense a la OTAN en Europa.  

PUB / DIG